Según la ONG, Yemen Data, al menos 25 personas cayeron mártires en la primera semana de agresiones de EE.UU. a Yemen, entre ellas cuatro niños.
El aumento de los bombardeos estadounidenses sobre Yemen provocó la muerte de civiles y agravó aún más la ya precaria situación humanitaria del país más pobre de Medio Oriente, según informó el diario británico The Guardian.
Residentes locales, trabajadores humanitarios y grupos de derechos humanos denunciaron el empeoramiento de las condiciones tras la decisión del presidente Donald Trump de reducir la ayuda internacional, con un consiguiente incremento de la incertidumbre y el sufrimiento de la población.
El periódico destacó que los detalles de la campaña militar liderada por Estados Unidos contra el movimiento Ansar Allah salieron a la luz tras una filtración conocida como "Signal Gate".
Según el reporte, las operaciones afectaron gravemente zonas densamente pobladas, incluidas la capital, Saná; la ciudad portuaria de Hodeida; y la región de Saada, bastión de Ansar Allah.El director regional en Yemen de la organización benéfica Islamic Relief, Siddiq Khan, lamentó ahora que luego del comienzo de los bombardeos generalizados, nadie sabe hacia dónde se dirigirá la situación."
Signal Gate" tuvo su debut cuando un periodista fue agregado accidentalmente a una conversación privada entre altos funcionarios estadounidenses en la aplicación Signal, los cuales se jactaban de las operaciones iniciales.
Por su parte, la agencia de noticias yemenita Saba denunció que Washington perpetró crímenes de guerra al atacar deliberadamente hospitales y objetivos civiles, incluido un centró de salud para el tratamiento del cáncer en el norte del país, causando decenas de víctimas en varias provincias.
Organizaciones independientes confirmaron graves daños a civiles y estructuras no militares.
Según el proyecto Yemen Data, unas 25 personas cayeron mártires en la primera semana de agresiones, entre ellas cuatro niños.
Además, indicó, cerca de la mitad de las incursiones impactaron áreas civiles, como escuelas, salones de bodas, barrios residenciales y campamentos de beduinos.
De acuerdo al informe, el primer ataque registrado bajo la nueva administración de Trump, ejecutado el 15 de marzo contra el norte de Saná, dejó al menos 13 civiles muertos y nueve heridos, según datos verificados.A su vez, la organización Airwars, especializada en monitoreo de conflictos, documentó bajas entre mujeres y niños.
Mientras tanto, la ONU confirmó la muerte de dos menores, de seis y ocho años, en ataques en el norte de Saada, además de la desaparición de un tercer niño.
Fotos de los bombardeos muestran edificios residenciales destruidos, tanques de agua destrozados y ropa esparcida entre los escombros.
En este contexto, un funcionario del Departamento de Defensa de Estados Unidos declaró que las evaluaciones de daños colaterales están en curso, aunque aseguró que los análisis preliminares no indican víctimas civiles, añadiendo que probablemente no habrá actualizaciones hasta el final de las operaciones.
Por su parte, el director regional en Yemen de la organización benéfica Islamic Relief, Siddiq Khan, señaló que los recientes bombardeos aumentaron la presión sobre un sector humanitario ya colapsado debido a otras medidas de Trump, como los recortes drásticos en la financiación de USAID y la designación de Ansar Allah como "organización terrorista extranjera".
Esta decisión expuso a las organizaciones de ayuda que operan en áreas controladas por Ansar Allah a riesgos legales en EE.UU., dificultando su labor con menos recursos y mayor incertidumbre legal, según Khan."
Hay una disminución progresiva pero significativa en la asistencia humanitaria a Yemen", afirmó Khan y explicó que muchas organizaciones redujeron su tamaño operativo y algunas cerraron completamente.
En conclusión, Khan advirtió: "Veo una catástrofe real acercándose a Yemen".
AlMayadeen