Cuatro días para declarar una guerra fría

La semana pasada fue extraordinariamente rica en acontecimientos. Pero ningún medio de difusión fue capaz de reportarlos porque todos escondieron deliberadamente ciertos hechos para proteger la narración que su gobierno hacía de ellos. Londres trató de provocar un conflicto de gran envergadura. Pero perdió ante Rusia, Trump y Siria. El gobierno británico y algunos de sus aliados, como el secretario de Estado Rex Tillerson, trataron de desatar una guerra fría contra Rusia. El plan era, por una parte, montar un atentado contra un ex agente doble en Salisbury y, por otro lado, orquestar un ataque químico contra los «rebeldes moderados» en la Ghouta. Los conspiradores pretendían aprovecharse del esfuerzo de Siria por liberar los alrededores de su capital y la desorganización que la elección presidencial provocaría en Rusia. Como resultado de esas manipulaciones, el Reino…