Elecciones en América latina: Bolivia, Chile y Ecuador definen fechas entre la pandemia y el uso político de la crisis

Varios elecciones fueron postergadas en la región por la pandemia de COVID -19. Los comicios regionales en México, presidenciales en Bolivia y hasta un plebiscito para una nueva Constitución en Chile tienen nuevas fechas. Hasta Donald Trump intentó posponer las de EE.UU. bajo la excusa de un posible “fraude” a través del voto por correo para evitar contagios masivos

Por Lourdes Zuazo

Bolivia vive horas cruciales para definir su futuro. Las elecciones están pendientes desde octubre cuando fueron suspendidas por denuncias de fraude que nunca se comprobaron. Los comicios previstos para el 3 de mayo se corrieron sin fecha por la crisis sanitara. Ante la presión popular se fijaron para el 6 de septiembre pero se postergaron para octubre. Esta vez la presidenta autoproclamada, Jeanine Añez, lo hizo sin consultar a los partidos políticos ni pedir aprobación del Congreso.

El argumento es el mismo, el riesgo sanitario para un encuentro masivo en las urnas por la pandemia que deja, al momento, mas de 95.000 casos y 3.800 fallecidos. Movimientos sociales, sindicales y el Movimiento Al Socialismo (MAS) de Evo Morales aseguran que son excusas para aferrarse al poder.

La Central Obrera Boliviana (COB) lanzó hace semanas la “lucha por la democracia” que incluyó paro por tiempo indefinido acompañado por cortes de ruta en 75 puntos del país. Los militares han reprimido a los manifestantes y el Ministro de Gobierno de Añez, Arturo Murillo, adelantó que tiene gases “para darle durante 6 meses” y que “meter bala” es “políticamente correcto”.

También sumaron nuevas denuncias contra el expresidente Morales, el secretario ejecutivo de la COB, la diputada Betty Yaníquez, jefa de la bancada del MAS por “instigar las protestas” y advierten que sumaran a “cualquiera que se cómplice, coautor o encubridor”.

Por ahora, la Asamblea aprobó una ley que impide volver a postergar las elecciones más allá del 18 de octubre, los sindicatos en respuesta levantaron los bloqueos y se declararon en vigilia permanente hasta poder concurrir a las urnas. La propia Añez se postula como candidata a presidenta pero las encuestas muestran una cómoda victoria de Luis Arce, candidato del MAS, incluso con posibilidades de hacerlo en primera vuelta.

 

 

Chile y el plebiscito en medio del récord de casos

Los chilenos debían decidir en un Plebiscito Constitucional si aprobaban o rechazaban una nueva Carta Magna y qué mecanismo usarán para escribirla en caso de ganar la respuesta positiva. Por la pandemia la cita pasó de abril al 25 de octubre. El país sigue en “estado de catástrofe” y toque de queda nocturno desde hace meses por el Covid-19.

En octubre de 2019 el gobierno aumentó el boleto del transporte y prendió, sin saberlo, la mecha del descontento acumulado durante 30 años que derivó en un estallido social. Sebastián Piñera decretó el estado de sitio, sacó al Ejército a la calle, reprimió y las protestas se extendieron durante meses.

La pandemia puso en suspenso las protestas y le dio tiempo a Piñera que, con 12%, tiene la aprobación más baja en la historia del país. El presidente renovó el gabinete y puso al ala más reaccionaria ligada al pinochetismo en ministerios claves.

El rechazo al sistema consiguió la promesa de buscar refundar al país a través de una nueva Constitución. Por ahora, el plebiscito será el 25 de octubre, habrá que ver si es posible comenzar la campaña el 26 de agosto.

Piñera apuesta al apoyo de la clase media para la campaña que viene

Estados Unidos entre la batalla por el coronavirus y la batalla electoral

El presidente de Estados Unidos también intentó utilizar el COVID-19 para postergar las elecciones del 3 de noviembre. Con  más de 5 millones de casos  y  más de 160.000 muertos, Donald Trump sugirió un posible “fraude” por el voto por correo, algo permitido por la ley electoral en todos los Estados del país y que se espera sea masivo en el contexto de la pandemia. Tanto el partido Demócrata como el Partido Republicano rechazaron la idea y no habrá sorpresas.

Según la Constitución, solo el Congreso tiene la facultad de modificar el calendario electoral y de hacerlo sería la primera vez, las elecciones nunca se postergaron, ni siquiera en plena guerra civil. La fecha es fija, el primer martes después del primer lunes de noviembre, el sufragio no es obligatorio y la opción de enviar por correo postal el voto es válida y ha crecido en los últimos años. Trump comenzó el año confiado en ganar la reelección pero el desastre sanitario por la pandemia, la histórica caída económica de 32,9% en el segundo trimestre más la ola de protestas contra el racismo tras el asesinato de George Floyd en 2019 a manos de un policía blanco lo dejaron por debajo del candidato Demócrata, Joe Biden, según las encuestas.

La de Estados Unidos es una democracia de segundo grado o indirecta en donde no gana, necesariamente, quien recibe más votos del pueblo. El propio Trump es reflejo de ello, logró casi 3 millones menos de votos que Hillary Clinton en 2016, y aún así hoy gobierna. Se trata de un sistema mediante el cual los ciudadanos eligen a miembros del Colegio Electoral, organismo conformado por 538 electorales de todo el país.

El secreto está en que, en la mayoría de los distritos, el candidato que logre más votos se queda con la totalidad de votos que corresponden al colegio electoral. Por eso son tan codiciados los Estados de California, La Florida y Texas ya sólo allí concentran 122 de los 270 que necesita un candidato para ganar la elección.

Ecuador, lawfare y el dilema Correa

Si bien Ecuador tiene elección presidencial en febrero de 2021, el último día de 2020 comienza la campaña electoral. Tampoco se postergaron los comicios, al menos por ahora, por la pandemia.

El dilema gira en torno al expresidente Rafael Correa quien es probable que se postule a algún cargo, siempre y cuando no proscriban a su partidoCorrea no puede buscar un nuevo período presidencial, pero podría ser candidato a vicepresidente. Sin embargo, el Presidente Lenin Moreno, quien llegó al poder como el “delfín de Correa, encabezó una serie de denuncias contra Correa y otros ex funcionarios.

Por una de ellas, conocida como la causa Sobornos, la justicia condenó en ausencia a Rafael Correa a 8 años de prisión y lo inhabilitaron por 25 años a ejercer cargos públicos por armar una supuesta estructura para recibir dinero de la constructora Odebrecht a cambio de adjudicar contratos  millonarios. Lo más llamativo del caso es que ninguno de los funcionarios de Odebrecht fue procesado.

Desde Bélgica, país natal de su esposa y donde reside desde que dejó el poder,  asegura que las causas son una “mamarrachada” y que es parte del Lawfare pero que llevará años demostrarlo. La autoridad electoral había suspendido a  Fuerza Compromiso Social, el partido de Correa, y otras tres fuerzas políticas por presuntas faltas en los requisitos de inscripción. Un juez anuló esa medida y se conocerá en 30 días la decisión final.  Hasta el 23 de agosto hay tiempo para definir las candidaturas para las elecciones.

Fuente de origen: BaeNegocios

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