El ejército se enfrenta a la policía para proteger a los manifestantes en Sudán

Un militar sudanés murió y otros ocho resultaron heridos

Soldados del Ejército de Sudán se vieron obligados a intervenir este lunes disparando al aire para proteger a los miles de manifestantes de las cargas de las fuerzas de seguridad del Estado frente al cuartel general de las Fuerzas Armadas, donde llevan dos días acampados para pedir la renuncia del presidente, Omar al Bashir. Durante el enfrentamiento, un militar sudanés murió por heridas de bala y otros ocho resultaron heridos, según informaron fuentes médicas.

Según varios activistas y testigos, la policía antidisturbios y el personal del servicio secreto cargó contra las protestas a bordo de sus camionetas mientras disparaban gases lacrimógenos con el fin de dispersar a unos 3.000 hombres y mujeres. Pero los militares que habían salido a custodiar el edificio, dispararon al aire a modo de advertencia mientras se desplegaban por la zona. Los manifestantes gritaban “el Ejército nos protege” y “un solo pueblo, un ejército”.

Además de gases lacrimógenos, las fuerzas de seguridad emplearon balas de goma y fuego real en la operación, de acuerdo con la Asociación de Profesionales Sudaneses, que encabeza las manifestaciones. El Comité de Médicos de Sudán detalló que el soldado resultó herido cuando intentaba proteger a los manifestantes y luego murió a causa de sus heridas de bala, una en el pecho y otra en la cabeza.

Las protestas se desataron en Sudán el pasado 19 de diciembre y se han producido con frecuencia diaria desde entonces, aunque en las últimas semanas se había reducido su intensidad, en especial desde la entrada en vigor del estado de emergencia decretado el 22 de febrero por Al Bashir. El pasado sábado se celebró la mayor manifestación hasta la fecha, coincidiendo con el aniversario de la revolución del 6 de abril de 1985, que dio paso a un periodo democrático de cuatro años.

Los manifestantes piden la renuncia del presidente Omar al Bashir Los manifestantes piden la renuncia del presidente Omar al Bashir (AP)

Desde el sábado, los manifestantes no han abandonado las calles de Jartum, a pesar de que las fuerzas de seguridad han usado la fuerza, y en ocasiones munición real, para dispersarlos.

Los 40 millones de habitantes de Sudán están sufriendo una grave crisis económica causada en parte por años de sanciones de Estados Unidos y en parte por la pérdida de los ingresos del petróleo desde que Sudán del Sur se separó en 2011.

Las protestas se han concentrado en contra de Bashir, un ex general del ejército que llegó al poder en un golpe militar en 1989. Los manifestantes acusan a Bashir, quien está imputado por fiscales internacionales de presuntos crímenes de guerra en la región occidental de Darfur, de ejercer la represión durante años y promover políticas que han arruinado la economía.

El Gobierno niega cualquier atrocidad en Darfur y culpa a las sanciones estadounidenses de las dificultades económicas.

Fuente de origen: La Vanguardia

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