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Renuncia y volantazo geoestratégico de los Estados Unidos

Luego del anuncio de la retirada de las tropas norteamericanas de Siria y parcialmente de Afganistán, el Secretario de Defensa, James Mattis, renunció a su cargo.

 

Por Valeria Rodriguez

Las fracturas dentro de la gestión Trump se hacen cada vez más notorias, principalmente en lo que respecta en las formas de entender la política y por supuesto que esto termina impactando en la pérdida de legitimidad social del gobierno norteamericano.

Cabe destacar que James Mattis, tiene una visión militar respecto a la política geoestratégica y ve de manera negativa el hecho de que el presidente retire las tropas principalmente de Siria ya que esto implicaría, para Mattins, una pérdida de legitimidad por parte de los aliados.Trump, por otra parte, tiene una visión empresarial respecto a la política, lo cual choca con la otra posición.

La salida parcial de Afganistán tiene que ver con la fuerte presencia de Israel en algunas provincias afganas que aseguran de alguna manera la influencia en la zona, por lo que para Trump, no es negocio continuar allí.

Por su parte, la salida de Siria tiene que ver con la victoria del ejército pro Bashar y sus aliados en lo referente a la lucha contra los movimientos terroristas de la región, e inclusive con los movimientos estratégicos de aliados como Turquía y Rusia que en septiembre acordaron una zona de exclusión militar que desembocó en un fuerte conflicto entre Turquía y Estados Unidos.En medio de este conflicto se dió la desaparición y posterior asesinato de Kashoggi en la embajada saudita en Estambul.

Las relaciones carnales entre Estados Unidos y Arabia Saudita

La desaparición y el asesinato de Jamal Khashoggi en la embajada saudí en Estambul, abrió la puerta a una nueva fragmentación interna dentro de la política norteamericana.

La relación política con Arabia Saudita incluye la presencia de un fuerte aliado en Medio Oriente para contrarrestar la alianza con Israel. Hay que tener en cuenta que los acuerdos comerciales firmados con el heredero al trono saudí, Mohammed Bin Salman incluyen ventas de armas por sumas millonarias.

Esta relación con Arabia Saudita es mal vista por varios sectores al interior de la política norteamericana ya que a principios de diciembre el Congreso nacional votó en contra de la relación política con Riad ya que un comité de investigaciones de la Cia demostró que Arabia Saudita tuvo una relación directa en el asesinato del periodista Kashoggi, lo cual fue desconocido por Trump.

A su vez, el Congreso también criticó la presencia de Estados Unidos durante los bombardeos saudíes a Yemen pero frente a ésto el Secretario de Estado, Mike Pompeo sostuvo que Estados Unidos continuará apoyando a Bin Salman.

Las relaciones carnales entre el presidente norteamericano y el heredero a la corona de Arabia Saudita se centran principalmente en los acuerdos de ventas de armas millonarias, las cuales no solamente se realizan entre dichos países sino que aquí ingresa otro actor importante, la empresa Boeing.

Según el Instituto de investigaciones sobre paz de Estocolmo, Sipri, la empresa Boeing es la segunda en lo que respecta a la venta de armas a nivel internacional, justo debajo de la empresa también norteamericana, Lockheed Martin.

En mayo de 2017, Arabia Saudita firmó acuerdos con Boeing por un monto cercano a los 3510 millones de dólares que implica  la compra de 48 helicópteros de carga CH-47F Chinook y equipos relacionados de entrenamiento y apoyo militar.

No es casual que Trump haya designado como nuevo secretario de defensa a Patrick Shanahan, quién  fue Ceo de dicha empresa desde 1986 hasta el 2017, esta designación asegura su relación con Arabia Saudita.

Estados Unidos e Israel y la pérdida de la legitimidad social

La renuncia de “Mad Dog”, como lo apodan a Mattins, no es casual que se haya dado en el contexto político en el cual tanto Israel, fiel aliado de Estados Unidos, como el mismísimo imperio yanki, cuentan con fuertes presiones sociales.

Por un lado, Israel tuvo que adelantar sus elecciones debido al escándalo de corrupción en el cual se ve implicado el Primer ministro, Benjamín Netanyahu y su familia y por otra parte, las fragmentaciones dentro del gabinete norteamericanos junto a su pérdida de poder en Medio Oriente incluso a pesar del intento de ahorcar económicamente a irán con la incorporación de las sanciones que no dieron los resultados esperados por Estados Unidos.

Trump es consciente de esto y justamente después de la salida de Mattins viajó junto a su esposa Melania a Irak para fotografiarse con las fuerzas militares norteamericanas en ese país como una estrategia para conseguir apoyo social, lo cual no se ve reflejado en las encuestas que lo ponen cada vez más abajo de lo que se imagina, incluso, la Universidad de Harvard dio a conocer una encuesta que arrojó que el 60 por ciento de los encuestados sostienen que se debe pedir un impeachment a Trump o bien su censura.

La pérdida de legitimidad no es sólo a nivel interna sino que a nivel internacional su relación con Arabia Saudita ayuda a que caiga aún más su protagonismo.

Arabia Saudita, Estados Unidos y Yemen

Hace más de dos años y medio que las fuerzas saudíes bombardean a uno de los países árabes más pobres, Yemen, éstas fuerzas están sostenidas por los Estados Unidos que buscan de manera desesperada hacerse del poder de cualquiera de los dos pasos petrolíferos de la zona.

Como no pueden lograr tener el poderío del Estrecho de Ormuz que se ubica en Irán, pretende conseguir el Estrecho Bab El Mandeb de Yemen, con el nombramiento del nuevo secretario de defensa busca aumentar la militarización en zonas con importantes recursos energéticos como Irak, donde se encuentra el gasoducto de Kirkuk y Yemen para lograr el poderío del estrecho.

Mientras tanto, no existe interés alguno por  la situación humanitaria de Yemen que cuenta con un bloqueo que provocó que el 40 por ciento de la población yemení necesite ayuda humanitaria como tampoco las  7 millones de personas que sufren hambre además de una fuerte epidemia de cólera que se llevó la vida de más de 1 millón de personas.

Las Naciones Unidas sostienen que la única solución es la salida política pero Arabia Saudita continúa con los bombardeos y Estados Unidos sostiene que seguirá apoyando esa decisión a pesar de las diferencias internas parece que se abre una nueva etapa militarista norteamericana a pesar de los conflictos internos.


Fuente de origen: Data Urgente


Créditos de Data Urgente

Producción de la noticia: Valeria Rodriguez

Edición general, planificación y gestión digital: Hernán Giner

Dirección del proyecto: Sebastián Salgado


 

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