Todxs somos López - Fuente foto Trailer oficial - Data Urgentevideo

Argentina: Estrenan el documental “Todxs somos López” en el Cine Gaumont

El próximo martes 18 de septiembre se proyectará “Todxs somos López. Donde empieza la vida y termina la muerte” (INCAA, 2018). En el marco de diferentes manifestaciones sociales por la continuidad de los juicios por crímenes de lesa humanidad, el cumplimiento de las penas dictadas a represores y el 12° aniversario de la desaparición de Jorge Julio López, este largometraje documental de 83 minutos, desarrollado a lo largo de varios años en la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina por realizadores y docentes vinculados a la Universidad Nacional de La Plata, tendrá su avant premiere en el Cine Gaumont de Av. Rivadavia 1635, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

Jorge Julio López es un vecino de Los Hornos, ciudad de La Plata, militante peronista y de oficio albañil, quién fuera víctima de desaparición forzada durante la última dictadura cívico-militar-clerical argentina (1976-1983). Sobreviviente a los distintos centros clandestinos de detención donde fue alojado en la época de la dictadura, resultó testigo fundamental en los Juicios por la Verdad, desarrollados desde el año 1998, 15 años después de recuperada la democracia. Luego de su declaración, en el juicio contra el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz, desapareció por segunda vez, durante el año 2006, bajo el gobierno democrático de Néstor Kirchner. Las sospechas sobre el accionar de un grupo de tareas, vinculado a la denominada “bonaerense”, fuerza policial de la Provincia de Buenos Aires en la cual el ex policía argentino Etchecolatz había tenido un rol muy cercano al jefe máximo Ramón Camps, en la propia época de dictadura, apuntan como brazo ejecutor a esa fuerza, con orden directa del propio Etchecolatz desde la cárcel, para desaparecer por segunda vez en vida a Julio López. Sus familiares aún lo buscan y piden justicia.

Data Urgente entrevistó a Marcos Tabarrozzi y Nicolás Alessandro, Director y co realizador respectivamente del film, para mirar más de cerca el proceso de elaboración de este largometraje documental. Más abajo compartimos el ida y vuelta con los responsables máximos de la producción audiovisual.

Data Urgente: ¿Marcos, Nicolás podrían presentarse, en términos generales, a los lectores de Data Urgente?  
Marcos – Nicolás: Somos realizadores audiovisuales, docentes universitarios e investigadores formados en la Universidad Nacional de La Plata, actualmente trabajando tanto en la UNLP, como en la UNA, la UNQ y la UNPA. Como equipo de realización, en los últimos años realizamos un telefilm documental sobre el poeta Almafuerte (INCAA, 2012), un capítulo para tv sobre la investigación en arte (TV Universidad, 2014) y este largometraje documental sobre la ausencia de Jorge Julio López, entre otros proyectos. También hemos coordinado trabajos y filmes académicos de estudiantes en la materia Realización 4 (DAA FBA UNLP).

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Data Urgente: ¿Cómo surgió la propuesta para dirigir el largometraje documental? ¿Qué relación previa tenían con el tema? De tenerla ¿cuánto creen que tuvo que ver para ser elegidos como director y co-realizador respectivamente del documental?
Marcos – Nicolás: No teníamos relación específica con el tema, aunque como platenses (Marcos es de Neuquén, aunque vive hace veinte años en La Plata) y docentes universitarios, la segunda desaparición de Jorge Julio López nos movilizó. Conocíamos el film “Un claro día de justicia” (mediometraje, 2006, Jachek y Cacopardo) y sabíamos que desde el arte y la comunicación teníamos que seguir por esa senda, resultando una obligación no dejar en el olvido el caso López.
A lo largo de los años vimos otros materiales sobre Jorge Julio López: audiovisuales (un film de HIJOS), libros (entre ellos el de Miguel Graziano, que terminó siendo uno de los protagonistas de nuestro documental), fotografías (Dell Oro, Zout), activismo artístico y trabajo visual (Vidal, Del Olmo, Zepol, Candía, Surcos, entre muchísimos otros).

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En 2008 charlamos con un militante estudiantil la posibilidad de hacer un videominuto sobre el tema pero faltaba una metáfora que nos permitiera comunicar la sensación de la ausencia. Finalmente a finales de 2009 conocimos, gracias a un compañero realizador (Jorge Villapol), a quien está dedicada la película, a Rúben López y a Koqui Dalieri, hijo y nuera de Jorge Julio López. Grabamos una entrevista en audio con ellxs y el encuentro nos dejó muchas ideas sobre la necesidad de contar la historia de Jorge Julio López. Esta oportunidad nos motivó para la presentación de un proyecto con este tema a la convocatoria de desarrollo de la vía de Documentales Digitales del INCAA. La ganamos, seguimos trabajando con Maro Rodriguez y Ana Sol Molfese (cámara y productora) y luego obtuvimos el subsidio a la producción. Se armó un equipo notable, que incluye a Agustina Risucci, Matias Olmedo, Pablo Rabe, Emilia Pugni Reta, Juan Piscitelli y Patricio Gómez Saavedra, entre otrxs.
El proyecto surgió de nosotrxs y lo asumimos como realizadores integrales.
¿Cómo definieron el slogan del documental? Podrías explicarlo? ¿Por qué todxs somos López?
Marcos – Nicolás: Originalmente, el título de la película partía de una frase que encabeza unos de los escritos encontrados de Jorge Julio López. Como introducción a su relato sobre el cautiverio en centros clandestinos, López dice que es un lugar “donde termina la vida y empieza la muerte”. Nos pareció que la búsqueda de Jorge Julio López y el pedido de aparición con vida era precisamente lograr una inversión de eso: “Donde empieza la vida y termina la muerte” y así titulamos el film. Luego del rodaje, mientras hacíamos un montaje que duró muchos meses encontramos que varios protagonistas (Walter Docters o Koqui Dalieri) nos convocaban diciendo “Todxs somos López”….Así que tomamos esa consigna y dejamos el título original como subtítulo.
¿Cómo fue interactuar con referentes de los DDHH y del arte de la ciudad de La Plata? Podrías explicarnos qué significa la premisa humanista de Ruben, el punto de partida del film? 
Marcos – Nicolás: El proyecto original se detenía especialmente en la vivencia de la familia López, entre la primera desaparición (1976) y la segunda desaparición (2006): la cuestión del silencio sobre el tema que se dio en ese entorno, que expresaba el silencio que durante décadas primó en gran parte de la sociedad. Para contar eso se apuntaba a una mirada humanista sobre el tema, que de a poco se fuera convirtiendo -como le pasó a Rúben, luego del trauma- en política. Asimilar la experiencia de Rúben, ligada inicialmente a la búsqueda de un ser querido, e ir notando la dimensión política de esa desaparición. Pensando en la experiencia de un público no necesariamente formado en estos hechos de nuestra historia, que pudiera llegar a lo político sobre la base de cuestiones humanas más reconocibles.
En un momento del rodaje nos dimos cuenta de que era necesario ampliar la mirada humanista hacia otros actores, porque nos faltaba contexto y el otro lado de la experiencia. Produjimos algunos encuentros con algunxs compañerxs militantes de Jorge Julio López (como Nilda Eloy, Walter Docters o Pastor Asuaje) y en la narración común de ellxs fuimos encontrando la memoria histórica y la lucidez política.
Llegamos luego, por nuestra identificación obvia, al campo del arte, que fue uno de los que más persistió en la memoria de la causa, cuando el aparato mediático se “olvidó” de López.
¿Como podríamos diferenciar los dos ejes de la acción? Podrían explicarnos esos dos planos? (memoria histórica/arte como memoria de López)
Marcos – Nicolás: Digamos que el arte poetiza lo sucedido, lo vuelve metáfora para que perdure y “vibre” en el devenir . Es un hecho generado por creadores de formas y que va a cobrar vida en la medida en que sea significado por el pueblo.
La memoria histórica incluye al arte y es un gran relato colectivo que debe dar cuenta de hechos sociales reconocibles, de sentimientos compartidos en torno a puntos de la historia que se recuperan en el presente.
¿Cuánto de decisión propia y cuanto de imposición tuvo la elección estética y construcción de sentido del documental? ¿Existió algún tipo de negociación estética con el pulso de caso?
Marcos – Nicolás: En general tomamos la decisión de ser un poco directos con la imagen, de no recurrir a “embellecimientos visuales”. Casi siempre tratamos de mostrar los hechos desde la perspectiva de Rúben. Nos parece que es el modo correcto de contar esta historia, aunque el film se “luzca” menos.
Por supuesto que hay juegos formales y búsquedas en varios segmentos, siempre con el objetivo de decir lo mismo de todas las maneras posibles. Al contar el estado de la causa específicamente si recurrimos a referencias del género policial; es algo que nos indicaron algunxs compañerxs que vieron parte de lo filmado en el primer montaje.
Por otra parte se nos impuso una película fragmentaria, en viñetas, con muchos recursos, quizás por el mismo estado de la causa López: una ausencia, un relato inconcluso, una multiplicidad de búsquedas.
Teniendo en cuenta el cambio de gobierno de Cristina Kirchner al de Mauricio Macri, la configuración del enemigo interno, el desarrollo de políticas represivas de la protesta social, la desideologización de los escenarios de conflicto, el 2×1 y la marcha multitudinaria para oponerse, la persecución a los pueblos originarios, el nuevo presidente de la Corte Suprema (representante de las corporaciones), hacia dónde va la tríada Memoria, Verdad y Justicia?
Marcos – Nicolás: Cuando empezamos a filmar en 2013 el contexto era brutalmente diferente: había discusiones importantes pero la dirección de las acciones de memoria, verdad y justicia era clara y estaba amparada políticamente. Era posible enunciar una crítica al interior de esa dirección y en ese momento nos parecía importante mantener la imagen de Jorge Julio López como un lugar imprescindible de todas las miradas preocupadas por los derechos humanos- A partir de diciembre de 2015 el film tuvo que pensar otro entorno; el retroceso fue tremendo, de los más graves de la historia argentina reciente y esa posibilidad de intervenir crítica y políticamente quedó casi anulada. Hubo que aclarar y volver sobre cosas que nos parecían obvias: por qué se estaban juzgando genocidas y la importancia de que continúen los juicios, por qué el aparato represivo no debía ser eje de ninguna política, porque cualquier preso político o crímen político era intolerable en una democracia. Pasamos de interrogar por Jorge Julio López, en un contexto que, con todas las críticas y autocríticas habilitaba esa pregunta, a escuchar barbaridades públicas sobre lxs compañerxs desaparecidxs.

Sin duda, el gobierno macrista es la versión 2.0 de la dictadura y utiliza todos sus lugares comunes, sólo que con marketing y manuales de autoayuda actualizados: es el poder económico que viene a destruir y saquear sin medir medios, con presxs políticxs como Milagro Sala o asesinatos como los de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel

Sinópsis argumental

“Todxs somos López. Donde empieza la vida y termina la muerte” es una crónica documental sobre los días sin Jorge Julio López, testigo y querellante en el primer juicio por genocidio en Argentina, en 2006. López, que había sobrevivido a los campos de concentración de la dictadura argentina a finales de los 70´, desapareció por segunda vez en 2006 el día de la lectura del veredicto que condenaría a sus secuestradores.

Su hijo Ruben López y su nuera Koqui Dalieri nos van contando cómo fueron los treinta años entre que López fue secuestrado en 1976 y 2006, cuando dio un testimonio completo: como López elaboró el trauma y el silencio que le impuso durante décadas el contexto social. Acompañado por el periodista Miguel Graziano, Ruben recorre los centros clandestinos en los que estuvo secuestrado su padre. Va encontrándose con esa historia que su padre guardó para protegerlo en su infancia y adolescencia.

La militante Nilda Eloy y el abogado Anibal Hnatiuk revelan detalles de la segunda desaparición de Jorge Julio López y las trabas a la investigación desde 2006, señalando el rol de una Policía Provincial que, tres décadas después de la dictadura, sigue con restos y resabios del aparato genocida.
Helen Zout y Hugo Vidal, entre otrxs artistas, cuentan y muestran como la imagen y el arte,mantienen el reclamo por López vivo. Un grupo de actores se juntan a ensayar y recitar las palabras de un audio perdido de López; un grupo de militantes salen a pegar afiches por la causa en la noche platense.

Los escritos de Jorge Julio López, así como el testimonio que dio 2006 aparecen una y otra vez. La palabra de su esposa, Irene Savegnago, nos interpela en búsqueda de justicia.

Ficha Técnica

Director: Marcos Tabarrozzi / Co-realizador: Nicolás Alessandro
Producción Ejecutiva: Ana Sol Molfese
Jefa de Producción: Agustina Rissucci
Guión: Nicolás Alessandro y Marcos Tabarrozzi sobre idea de Jorge Villapol
Cámara y Dirección de Fotografía: Leandro Rodriguez
Sonido y Post-producción de Sonido: Matías Olmedo
Montaje: Pablo Rabe
Corrección de color: Pablo Defeo
Producción en Los Hornos: Emilia Pugni Reta
Tema musical: “Septiembres sin Julio”, interpretado por el dúo Piscitelli-Gómez Saavedra
Imagen y registro sonoro adicional: Leonardo Florentino, Nicolás Alessandro, Marcos Tabarrozzi, Virgina Medley, Ramiro Díaz Agüero.
Material de Archivo: Comisión Provincial por la Memoria (Pcia. de Buenos Aires), Museo de Arte y Memoria (Pcia. de Buenos Aires), Grupo Cine Peronista, Daniel Luirette, Nucleo Audiovisual Buenos Aires, Centro Cultural Los Hornos, Biblioteca P.M. y P. “Domingo F. Sarmiento” de General Villegas.


Fuente de origen: Data Urgente


Créditos de Data Urgente

Producción de la noticia: Sebastián Salgado, Hernán Giner

Entrevista y redacción de la noticia: Hernán Giner

Edición general, planificación y gestión digital: Hernán Giner

Dirección del proyecto: Sebastián Salgado


 

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