Erdogan - Fuente foto La vanguardia - Data Urgente

¿Quién mueve los hilos de la crisis económica turca?

La crisis económica evidenciada en el escenario turco habla más de las tensiones internacionales que de la propia vulnerabilidad del mercado interno de ese país de oriente medio. El movimiento de fichas de la administración Washington, en la escala global de los efectos devaluatorios de la lira turca, recibió con entusiasmo la avanzada de esa movida de piezas en los Estados Unidos. La estabilidad de la economía europea y de países emergentes pende de un hilo. ¿Lo cortará Donald Trump?

 

La caída de la lira turca contagia a las bolsas continentales, al mercado de divisas y de bonos y amenaza con ir a más si las medidas lanzadas desde el Gobierno no surten efecto. El impacto puede llegar a los bolsillos del ciudadano de a pie, con el desplome bursátil, la influencia sobre el euro o un cambio de tendencia en la política de Donald Trump.

Mientras el presidente Recep Tayyip Erdogan cede un mínimo espacio para implantar medidas de calado, los inversores siguen desconfiando del futuro de la moneda. Y es que en los primeros momentos la crisis dejó medidas atípicas como encomendarse a Dios, pedir que se busquen divisas debajo de la almohada para cambiarlas por liras y apuntalar la moneda o censurar que el Banco Central actúe con subidas de tipos. El anuncio de nuevas medidas no terminan de convencer.

La receta de Trump y la aplicación en otros países

Detrás de toda la crisis que vive Turquía, y que se refleja de lleno en su divisa, se esconden males como la elevada inflación o una fuerte dependencia de la financiación del exterior. La subida de tipos de la Reserva Federal en Estados Unidos, que encarece el endeudamiento en dólares del que han tirado países como Turquía en el contexto de tipos bajos, fue abriendo la posibilidad de una crisis.

La puntilla la ha dado el empeoramiento de las relaciones con Estados Unidos, a raíz de la voluntad turca de seguir comprando crudo iraní pese a las sanciones internacionales y por la detención del pastor evangélico estadounidense Andrew Brunson por cargos de terrorismo. Presionando aún más al país, Donald Trump ordenó la semana pasada duplicar los aranceles sobre el acero y el aluminio turco.

Un hombre cuenta billetes de lira turca
Un hombre cuenta billetes de lira turca (Murad Sezer / Reuters)

De momento, las delegaciones turca y estadounidense no han logrado acuerdos para que la sangre no llegue al río. De triunfar la estrategia de Trump, le servirá de base para futuras actuaciones: podría llevarlo a presionar al máximo con medidas económicas a otras naciones para conseguir sus objetivos.

El Banco Central reacciona, pero no es suficiente

Este lunes la entidad central se ha comprometido a dar “toda la liquidez que los bancos necesiten”. Un símil al “Whatever it takes” de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), en 2012, en pleno crisis de las primas de riesgo en la zona euro, cuando anunció que se haría todo lo necesario para mantener la moneda. La apuesta es máxima.

De momento, empero, la liquidez llega de liberar reservas, ya que se han reducido los mínimos obligatorios, y de una inyección de 6.000 millones de dólares. El anuncio dio cierto respiro a la moneda local, pero poco tiempo después volvía a mínimos históricos en el cruce con el dólar.

Pero la falta de impacto de las medidas sigue sembrando dudas. En lo que va de año la lira turca ha perdido el 40% de su valor contra el dólar, y la sangría no se detiene. Para rematarlo, al frente de las finanzas está el yerno de Erdogan, lo que demuestra el poder de influencia y decisión que tiene el mandatario turco, lo que liga mucho la marcha de la economía a la voluntad política del líder.

La banca se juega 81.000 millones

Los efectos de la crisis van en dos grandes frentes. Por un lado, preocupa la exposición de los bancos a Turquía. El Banco Central Europeo (BCE) anunció el pasado viernes que estaba siguiendo de cerca el posible impacto de la crisis en entidades como BBVA, el francés BNP Paribas o la italiana Unicredit.

Los bancos españoles son los que registran una mayor exposición a Turquía, con 80.898 millones de dólares (70.848 millones de euros), el 36% de la exposición de la banca internacional al país otomano, según datos del Banco de Pagos Internacional (BIS por su sigla en inglés) consultados por Europa Press. En el caso del BBVA, que tiene en su cartera el turco Garanti, se ha afirmado que se autofinancia, por lo que no repercutiría sobre la matriz.

Francisco González, presidente del BBVA
Francisco González, presidente del BBVA (Emilia Gutiérrez)

Pero las dudas no cesan. El sector bancario en conjunto sufre en Europa. El propio BBVA se dejó el 5% el viernes y se apunta otra caída del 3% este lunes. El peso de las entidades en índices como el Ibex 35 lleva a encadenar sesiones en rojo y castiga a los accionistas. En el resto de los parqués europeos el temor es similar, por lo que las entidades sufren.

El impacto en el euro y los emergentes

En otro frente, ante el temor de un efecto contagio, los inversores en divisa se refugian en el yen japonés -en máximos de seis semanas- y el franco suizo -cerca de máximos de un año con el euro-, así como en el dólar estadounidense en menor medida. La subida de tipos de la Reserva Federal redirige los flujos de inversión de los países emergentes al país americano, al ofrecer mayores rendimientos.

Esto las fortalece en el cruce con otras monedas, con el euro perdiendo fuerza, lo que podría impactar sobre la estabilidad y la recuperación de las economías de la eurozona. Asimismo, presiona a la moneda la preocupación del BCE sobre el impacto en las entidades continentales.

El dólar, el yen y el franco suizo salen reforzados
El dólar, el yen y el franco suizo salen reforzados (Murad Sezer / Reuters)

Así, en Italia, la prima de riesgo se dispara a máximos desde mayo por el contexto turco y las dudas sobre la exposición de su banca al país, así como nuevas dificultades en su Gobierno euroescéptico. El resto de primas aguantaban sin grandes variaciones.

Por el contrario, las monedas de países en desarrollo sienten el golpe de la crisis turca, de nuevo por el efecto contagio. Le pasaba al rand sudafricano, el rublo ruso, el real brasileño o el peso mexicano. “El gran temor en el mercado es que nos encaminemos a una crisis a gran escala en los mercados emergentes”, analizaba Ulrich Leuchtmann, estratega cambiario de Commerzbank. ¿El arranque de una nueva crisis a escala global?

 


Fuente de origen: La vanguardia


Créditos de Data Urgente

Producción de la noticia: Diana Godoy

Titular y bajada de redifusión: Hernán Giner

Edición general, planificación y gestión digital: Hernán Giner

Dirección del proyecto: Sebastián Salgado


 

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