Entrada a la Fútbol House de Tehran - Portada

El bar de Maradona en Irán y un amor no correspondido

Finalizado el mundial de Rusia, me atrevo a decir que el protagonista de Argentina, fue Maradona. Que si estaba bien o estaba mal, si le agradece Dios mirando el cielo o si se balanceaba sobre la baranda, los directores de cámaras en los estadios, no se perdieron detalle de “El Diego”.

Del plantel de jugadores y su entrenador, rescato el acto humano de no jugar el partido previo en Jerusalén. Quienes reivindicamos la causa Palestina, lo celebramos como si hubieran ganado el campeonato. Un pequeño desahogo, como el que dio Maradona en el 86, cuando los ingleses mataron a casi 1000 soldados conscriptos argentinos en Malvinas, cuatro años antes.

En la Franja de Gaza, el asesinato y encarcelamiento de niños y niñas, continúa y empeora. Miles de personas se preguntaron por primera vez ¿Que pasa en ese lugar que no quiere ir la selección? Esa es la gran victoria. La coartada de relacionarlo a  la seguridad de los jugadores, con falsos videos de amenazas, le funcionó parcialmente a los intereses israelíes, que dominan un espectro amplio de la política argentina.

El día de la final, el Presidente de la autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, se reunío públicamente con Maradona después de verlo en un video con el Kufiye o pañuelo, que simboliza la lucha contra la ocupación. Se dobló la apuesta. Sus acciones,  generan reacciones. Espíritu indómito dentro y fuera de la cancha, que mantiene hasta hoy.

Diego Maradona con el presidente de Palestina
Diego Maradona con el presidente de Palestina

Esas podrían ser las respuestas, a la pregunta que yo mismo me hice, cuando me contaron de un bar dedicado a Maradona en el Centro de la capital persa. Sobre la avenida Qaem Maqam-e-Farahami está el Fútbol House. Uno de los lugares más concurridos para ver la copa del mundo y cualquier partido internacional. El clásico persa, es entre el Persépolis y el Esteghlal. La cancha se llena, solo de hombres, las chicas no tienen el acceso permitido. Aunque existe una selección de fútbol femenina. Cosas difíciles de entender,  para una mente occidental como la mía.

Maradona en las paredes del bar en Tehran
Maradona en las paredes del bar en Tehran

Por suerte si pueden ir a éste bar, como en cualquier espacio público, con hiyabs o pañuelos que tapen al menos, parte del cabello. Compartí mesa con la iraní más bella del lugar. Ella pidió un mojito y yo una cerveza. Las dos sin alcohol, pues no se venden bebidas embriagantes en la República Islámica, de manera legal.  Cuando llegás, en la escalera, hay un mural del famoso gol de la “Mano de Dios”. Sólo para entendidos, se ven las siluetas de una instantánea en 1986. Maradona saltando con el puño en alto frente a Peter Shilton, el arquero inglés. ¿Pero por qué en Teherán? Ese fue mi asombro. Es por Maradona, es por el fútbol, o hay algo más.

Entrada a la Fútbol House de Tehran
Entrada a la Fútbol House de Tehran

Históricamente Irán padeció el colonialismo británico, igual que lo sigue sufriendo Argentina. Existe una admiración por la rebeldía gaucha, que pocos conocen y el “ El Diego” es tal vez, su expresión actual más palpable.

Caminando por la capital Persa, encontré un grupo de personas gritando. Argentina! Argentina! Argentina! Lo decían en farsi, pero pude entender perfecto. Luego vi que eran taxistas y trabajadores del trasporte urbano. Buscaban pasajeros  para llevar por la Avenida Nelson Mandela a la Plaza República Argentina. Tal vez el dato no sería tan trascendente, si no fuera el único país del mundo, al que los capitalinos le dedicaron un espacio público tan importante como ese. Está en el norte de Teherán,  la zona de mayor desarrollo comercial.

Taxistas iraníes gritando Argentina! copia
Taxistas iraníes gritando Argentina!

La República islámica guarda ciertas similitudes con Argentina. El viejo axioma “ Ni yankees ni marxistas, peronistas…” se ve reflejado en la política exterior de los Ayatolas. Mantienen distancia y diplomacia con todas las grandes potencias. La actual alianza con Putin, para defender a Siria del terrorismo occidental disfrazado de islamismo, podría considerarse circunstancial. No se encolumnan detrás de nadie, eso es lo que los convierte en protagonistas globales, como lo fue Argentina durante la Primera y segunda Presidencia de Perón, hasta el Golpe y los bombardeos de Plaza de Mayo en el 55.

Antiguo palacio del Sha de Persia
Antiguo palacio del Sha de Persia

Cuando el régimen de Sadam Housein , impulsado por Estados Unidos, decidió invadir a la joven revolución Islámica, durante la década del 80, solo un puñado de países aceptaron mantener relaciones con ellos. Hacerlo significaba indirectamente, oponerse a la política de Rambo impuesta por Ronald Reagan. Argentina, no sólo mantuvo relaciones luego del derrocamiento del Sha Mohammad Reza Pahlaví, con el nuevo Gobierno liderado por el  Ayatola Jomeini, sino que el Presidente Raúl Alfonsin accedió a venderles armas de fabricación nacional. Los iraníes resistieron el conflicto armado más largo del siglo XX. Ocho años de enfrentamiento en las fronteras con Irak, bombardeos en la capital persa y sus centros de abastecimiento energético, como la refinería de Abadán, sólo fortalecieron ese proceso histórico, lo llamaron, “La sagrada defensa”. Había más voluntarios, que armas con que pelear. Irán tuvo casi un millón de muertos Ese gesto argentino, nunca se olvidó. Existe una lealtad y una gratitud por Argentina que trasciende el deporte y solo así puede entenderse la existencia de esta gran plaza, llena de palomas blancas de mármol, que forman parte de un monumento, que rinde homenaje a la lucha argentina por los derechos humanos.

Los dos países fueron grandes aliados en materia de energía nuclear, hasta que la voladura de la AMIA, en 1994 durante el Gobierno de Carlos Menem, distanció a los Gobiernos. Una montaña de acusaciones infundadas con servicios del Mossad de por medio, se encargó del resto. ¿Qué poderes podían estar interesados en el distanciamiento entre Argentina e Irán? ¿Cómo podían lograrlo? El planteo suena sínico, pero no tanto como la realidad.  La respuesta es tan lógica como preguntar, a quién puede beneficiar la muerte del Fiscal Nisman, a cargo de la investigación del atentado, en un año electoral como en el 2015. Los periodistas kirchneristas, embanderados de la comunicación, estaban y están en muchos casos todavía, atravesados por  un discurso sionista. Apresurados en formar opinión, sentenciaron que era un suicidio ¡Error! Si sólo supieran cuanta gente mata Israel en el mundo, en pos de mantener a sus intereses, la hipótesis debería ser inversa. Como en cualquier muerte ¿ A quién beneficia?

Tal vez la propia Cristina Fernández, queriendo investigar a fondo, con el Acuerdo de Entendimiento, para llegar a los entonces 20 años del atentado, con avances en la investigación, creía que estaba enfrentando a Irán, pero se estaba metiendo con Israel. Hay un imaginario argentino creado sobre Irán, que tampoco existe en otros países de Latinoamérica. En las sinagogas de Teherán, no hay vigilantes, ni paredones que prevengan explosiones. Llegas, está la puerta abierta y entrás. Los judíos iraníes no tienen ningún temor. Yo lo vi, y algunas de esas imágenes están en el reportaje “Un argentino en Teherán”. El bar de Maradona y la Plaza son  la mejor expresión de ese amor no correspondido que tienen los persas por Argentina, pero la diplomacia de ese pueblo es milenaria, saben esperar.

 


Fuente de origen: Autor Sebastián Salgado, Data Urgente


Créditos de Data Urgente

Producción de la noticia: Hernán Giner

Edición general, planificación y gestión digital: Hernán Giner

Dirección del proyecto: Sebastián Salgado


 

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