Inmmigración ilegal

Sinvergüenza Trump dio marcha atrás con el apartheid inmigrante

La difusión de videos y fotos de la jaula en la cual más de 2000 ninxs permanecen retenidos sin sus familias, por estar procesadas estas últimas por la justicia de los Estados Unidos, causó un profundo repudio internacional. Como en una secuencia guionada hasta el mínimo detalle, ese mismo país abandonó al día siguiente el organismo de los DDHH en las Naciones Unidas, para acto seguido formalizar un decreto en donde la permanencia de quienes ingresen ilegalmente al “gran país del norte” sea sin la cruenta separación de las familias inmigrantes. ¿Hacia dónde va la película del gobierno de Donald Trump?

 

En su nota “Arrinconado, Trump firma orden que cesa la separación de familias”, David Brooks escribe en Diario la Jornada en Línea que el presidente estadounidense enjaulará a los niños con sus padres. No se sabe ni cómo ni cuándo el gobierno de EU reunirá a menores indocumentados con sus parientes.

El presidente Donald Trump cedió ante la ola universal de condenas y ordenó el fin de la práctica de separación de niños que migran con sus padres a Estados Unidos, aunque ahora enjaulará juntas a las familias que son capturadas cruzando la frontera; todo, pocas horas después de que se informó que el gobierno está operando centros de detención para niños pequeños, incluyendo menores de cinco años y hasta bebés.

Trump, arrinconado por un creciente furor por todo el país y alrededor del mundo, abandonado en los días recientes hasta por su propio partido, aliados religiosos y hasta medios leales, hizo este miércoles lo que hace apenas unos días insistió en que no podía hacer: firmó una orden ejecutiva para suspender de inmediato la separaciones de menores de edad de sus padres migrantes.

No me gustaba la visión o el sentimiento de la separación de familias. Creo que cualquiera que tenga corazón sentiría algo fuerte sobre esto, no nos gusta ver separadas a las familias, comentó a medios en la Casa Blanca, acompañado del vicepresidente, Mike Pence, y la secretaria de Seguridad Interior, Kirstjen Nielsen. Pero aseguró: vamos a mantener una frontera muy poderosa y a continuar con la tolerancia cero; tenemos cero tolerancia para gente que ingresa ilegalmente a nuestro país.

Hasta el martes, él y su gabinete repetían que estaban obligados a cumplir con una ley que atribuyó a los demócratas (la cual no existe), según la cual tenían que separar a familias, y aseguraban que la única solución estaba en manos del Congreso, donde los demócratas rehusaban cooperar para resolver esta práctica.

Al mantener la política de cero tolerancia anunciada por su régimen en abril, según la cual todo inmigrante capturado cruzando la frontera de manera indocumentada será procesado criminalmente, ahora las familias serán encarceladas juntas mientras sus casos proceden en tribunales de inmigración y son deportados o se les otorga asilo. La orden busca anular también una orden judicial de 1997 que prohíbe la detención de menores de edad, aun los acompañados por sus padres, por más de 20 días.

Por lo tanto, algunos líderes demócratas y defensores de derechos humanos y civiles reprobaron de inmediato la orden ejecutiva, afirmando que el presidente sólo estaba sustituyendo una política inhumana por otra, al buscar mantener encarcelados durante largos plazos a familias enteras, incluyendo niños.

Mientras tanto, la orden no abordó algo importante: nadie sabe si los más de 2 mil 300 niños separados en semanas recientes serán reunidos con sus padres, ni cómo o cuándo; muchos de los pequeños han sido enviados a albergues en unos 17 estados del país y algunos de sus padres ya han sido deportados. Esta tarde, funcionarios informaron que los menores separados no serán reunificados de inmediato.

Tal vez la última noticia de la noche del martes ya hacía imposible continuar justificando esta política: la agencia Associated Press reportó que el régimen de Trump estaba colocando a pequeños, algunos menores de cinco años y hasta bebés en tres centros de detención –uno más por abrir– en Texas, para niños, en el léxico oficial, de edades tiernas (o sea, menores de 13 años). Describió centros con salones para jugar con niños prescolares llorando y en crisis.

La locutora estrella del canal de noticias MSNBC, Rachel Maddow, empezó a leer esta noticia que acababa de llegar ante las cámaras, pero tuvo que interrumpirse varias veces al empezar a llorar.

Además de imágenes de menores enjaulados, un audio grabado clandestinamente de niños recién separados en un centro de detención llorando por sus padres difundido por ProPublica, fotos como la de la niña hondureña llorando mientras su madre es detenida por agentes de la Patrulla Fronteriza y más, la política de separación –después de semanas de silencio ensordecedor de políticos en los países de origen de estos menores de edad, como de los republicanos aquí– finalmente detonó una crisis política sin precedente para el régimen de Trump.

La creciente ola de condena casi universal y de protestas dentro y fuera de Estados Unidos, incluidos los gobiernos y líderes políticos de México y algunos países centroamericanos que apenas rompieron su silencio ensordecedor, después de meses, a pesar de que los niños enjaulados son sus paisanos, continuó durante estos días y, según activistas y algunos políticos hoy, procederá ante la intención de mantener detenidos de manera indefinida a familias inmigrantes.

Nielsen, la secretaria de Seguridad Interna, encargada de implementar estas políticas, a quien se le ocurrió comer el martes en un restaurante mexicano cerca de la Casa Blanca, fue interrumpida por manifestantes que entraron coreando vergüenza y denunciando sus acciones. Según se reportó, los clientes aplaudieron en apoyo de los manifestantes mientras ella decidió huir del lugar.

Activistas ocuparon este jueves una instalación del servicio de inmigración (ICE) en Portland, Oregon. Poco antes, más de 100 empleados de Microsoft instaron en una carta abierta a la empresa, a suspender el contrato que tiene con ICE, indicando: creemos que Microsoft tiene que asumir una posición ética y colocar a los niños y las familias por encima de las utilidades.

Bruce Springsteen se sumó al coro de otros artistas como John Cusack, David Simon, Willie Nelson, Michael Moore y Tom Morello, quienes han estado condenando esta política. Interrumpiendo el guion de su obra autobiográfica en Broadway, Springsteen criticó al gobierno por el trato vergonzosamente inhumanohacia miles de niños inmigrantes.

Se han realizado múltiples acciones de protesta contra esta política, con más programadas en los próximos días, incluyendo una a escala nacional el 30 de junio en más de 100 ciudades.

 

Facebook Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.