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¿Frondizi secuestró a Eichmann?

La investigadora alemana Gaby Weber asegura que el jerarca nazi Adolf Eichmann no fue capturado los servicios secretos israelíes en Argentina.

Una entrevista de Sebastián Salgado.

 

Adolf Eichmann fue un importante funcionarios nazi, miembro de la Gestapo y el responsable del transporte de los judíos en los campos de concentración y a las cámaras de gas en lo que se conoció como “Solución Final”, la parte más sangrienta del genocidio.

“Se vino a Argentina en el ’50, en el ’52 vino su mujer con los tres hijos, y la familia vivió todo el tiempo con el nombre de Eichmann, no se escondieron, estaban con la protección primero de Perón y después de los militares” comentó la investigadora. Esto fue en el marco del desembarco de “miles de nazis” que no podrían haber entrado “sin el acuerdo intergubernamental entre varios países”. Incluso, papeles del mismo Vaticano.

Si bien se cuenta como una historia oculta, los nazis “acá no se escondieron, trabajaban en Mercedes Benz, en Siemens, en esas empresas alemanas y mandaron a sus hijos a las escuelas alemanas”.

Weber remarcó que el Mossad “no gastó ni un minuto en buscarlos”, más allá de que hay una construcción discursiva que afirma que hubo una búsqueda y persecución sistemática de nazis en Latinoamérica. El único registro de molestias y denuncias por la presencia de Eichmann fue de un judío refugiado que fue su vecino, “pero no consiguió ningún apoyo ni de los vecinos, ni la DAIA ni la embajada de Israel y se tuvo que ir al sur de Buenos Aires”.

“Todos los años viene una película y un libro nuevo, en el año que viene va a haber varias películas de Hollywood en el ‘61, es una cadena de producir desinformación”

Contexto

Al momento del secuestro y entrega del general nazi, en plena guerra fría, “Israel estaba tramitando con Alemania mucho dinero para construir su programa nuclear y todo eso pasó clandestinamente” comentó Weber. Su prioridad era financiar su economía nacional y su programa militar, y acceder la bomba atómica, algo que en los ’60 no tenía el apoyo de Estados Unidos pero sí de Alemania, con quienes acordaron “una cifra enorme, con patentes y la tecnología inclusive”. “Buscar nazis en el exterior y hacerle juicios hubiera sido absolutamente contraproducente en esta negociación” remarcó.

Las investigaciones de la periodista han derivado en juicios en Argentina contra la Cancillería, por el ocultamiento de información, y en Alemania donde ganó y accedió a miles de expedientes sobre Eichmann.

En el caso de Argentina, la Cancillería “tiene todavía telegramas, cables, cifrados que los mantienen secretos, que en realidad, es totalmente ilegal porque hay un decreto de Menem del ‘92 diciendo que todos los documentos sobre criminales nazis tienen que estar abiertos”. Allí se prueba “que nunca hubo un secuestro y que Eichmann fue secuestrado por gente del gobierno de (Arturo) Frondizi; y tiene mucho más que ver con la guerra fría que con los crímenes de Eichmann en la segunda guerra mundial”

“La URSS tenía una propuesta para un desarme global, propuso a los EEUU poner un fin a esta carrera armamentística con bombas atómicas y por eso llamó a una cumbre de las cuatro potencias vencedoras en la Segunda Guerra Mundial” el 16 de mayo de 1970 en París.

Estados Unidos estaba en contra “porque pensaban que tenían una ventaja tecnológica frente a la URSS y no querían renunciar, y creían que se puede crear un desnivel en el poder militar en Europa; y creían que todos sus laboratorios que crearon durante años en California o en Estados Unidos tenían que cerrarlos y no había más bomba atómica confines bélicos”. Por lo tanto, promovieron un supuesto “uso civil” de la energía de una bomba atómica.

Una de las investigaciones de Gaby Weber muestra cómo, tras la visita del presidente norteamericano Dwight D. Eisenhower, esas pruebas se realizaron en la zona de Puerto Deseado, en el sur argentino. “Por eso el Río Deseado hasta el día de hoy no tiene agua potable” comentó. Esas maniobras no solo coinciden con el mismo día de la abertura de la Cumbre en París, sino también con el terremoto más grave en la región de Valdivia en Chile, y con el secuestro del general Nazi.

“Cuando entraron con los aviones espías, y los aviones portadores de bombas atómicas, eso estaba en los diarios, no era secreto. Esto está en archivo. Cometieron esos ensayos y por supuesto no hicieron ningún trabajo preventivo, geológico, porque esa región del río Deseado que va bajo tierra está muy ligado con la parte andina de Chile, y el mismo día de los ensayos de la bomba atómica, bajo agua, se empezó a mover la tierra en el sur de Chile, y terminó en el terremoto más grande de la historia humana”.

Weber sostiene que los militares argentinos y norteamericanos “estaban seguros de tener la culpa de lo sucedido en Chile”, aunque no hay pruebas al respecto. Sin embargo, “para tapar eso, para desviar la atención mundial, se prestó el Estado de Israel”.

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