Cumbre de las Américas: Biden pretende promover la visión de una región «segura y democrática»

Influencia de EE.UU. en la región disminuye. Tras la negativa del presidente estadounidense de invitar a todos los países latinoamericanos, varios mandatarios se han negado a participar en el evento.

La Cumbre de las Américas organizada por Joe Biden con el objetivo de marcar una nueva era en las relaciones de EE.UU. con América Latina y contrarrestar los lazos de la región con China atraviesa varios inconvenientes incluso antes de iniciar.

El evento se llevará a cabo en Los Ángeles del 6 al 11 de junio, sin embargo, debido a la exclusión de Venezuela, Cuba y Nicaragua, varios países, encabezados por México, se han negado a participar.

De acuerdo al diario francés Le Figaro, la cumbre se diseñó según las directrices marcadas por la campaña presidencial de Biden: definir «los grandes temas relacionados con la transición energética y el cambio climático proponiendo nuevas alianzas, nuevos financiamientos y la movilización del sector privado estadounidense en estos temas», así como debilitar la presencia de China en América Latina, que se fortaleció durante el mandato de Donald Trump.

Tras la negativa de Biden de invitar a Venezuela, Cuba y Nicaragua, López Obrador confirmó que no asistirá a la Cumbre de las Américas.

Esto es un verdadero golpe para EE.UU., ya que México es su principal socio y aliado más importante en la lucha contra la migración ilegal, un tema clave en las relaciones de Washington con las naciones latinoamericanas.

Para algunos observadores, el lema de la Cumbre «Construyendo un futuro sostenible, resiliente y equitativo», quedó solo en un balbuceo bienintencionado.

El evento se preparó de manera poco clara por parte de Estados Unidos y se evidenció en la forma que antes negociaron un llamado Plan de Acción en salud y de resiliencia de las Américas hasta el año 2030.

El documento -dicen- abunda en elementos neoliberales y tiene muchas carencias respecto a las necesidades reales de los pueblos en esta parte del mundo.

Plantean también que los grandes retos de los pueblos del continente americano no se solucionan mediante la exclusión, la confrontación o la violencia, sino mediante el respecto a la diversidad y la cooperación.

El ejemplo de López Obrador fue seguido por la recién electa presidenta de Honduras, Siomara Castro y el presidente de Bolivia, mientras que los líderes de varios países de la Comunidad del Caribe (Caricom) hicieron una declaración similar.

Hasta ahora han confirmado su asistencia los mandatarios de Argentina, Alberto Fernández; de Brasil, Jair Bolsonaro; de Chile, Gabriel Boric; de Colombia, Iván Duque; de Costa Rica, Rodrigo Chaves; de Ecuador, Guillermo Lasso y Luis Lacalle Pou, de Uruguay.

También confirmaron su participación Laurentino Cortizo, de Panamá;  Pedro Castillo, de Perú; Luis Abinader, de República Dominicana.

Según el principal asesor de Biden para América Latina, Juan González, el mandatario estadounidense pretende «promover una visión de una región segura» y «democrática», que «es básicamente de interés estratégico para Estados Unidos»

Sin embargo, Michael Shifter, investigador de Inter-American Dialogue, opina que la posible inasistencia de varios líderes latinoamericanos al evento es una señal de que la «influencia política y diplomática de EE.UU. disminuye día a día», a pesar de que el país mantiene un alto impacto en términos de contenidos culturales o hábitos de consumo.

La Cumbre de las Américas fue organizada por primera vez en Miami en 1994 por el presidente Bill Clinton, que quería lanzar un extenso acuerdo regional de libre comercio. Desde entonces, el evento se ha convertido en un reflejo del tipo de relación que mantiene Washington con sus socios de América Latina.

Fuente de origen: Al Mayadeen

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