¿Ahora sí dividirán a México en tres repúblicas ‘independientes’?

Por Jorge Santa Cruz

La amenaza del gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, de abandonar el pacto fiscal debe tomarse en serio porque, de concretarse, podría significar el inicio de la balcanización de México.

Corral Jurado aduce como justificación que el gobierno federal encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, pretende recortar más recursos a los estados en 2020. De concretarse tal reducción, el gobernador de Chihuahua optaría por manejar la economía de su estado de manera independiente.

Por lo pronto, Corral ha sido respaldado por otros dos gobernadores panistas como él: José Rosas Aispuro, de Durango, y Francisco Javier García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas.

Lo cierto es que el empecinamiento de López Obrador de castigar a los estados gobernados por la oposición y la belicosidad de Corral Jurado pueden propiciar el desmembramiento de la República.

Es sabido que Estados Unidos codicia a Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas desde el siglo XIX.

La firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo (2 de febrero de 1848) concretó el despojo de más de la mitad del territorio nacional. Sin embargo, el gobierno del Destino Manifiesto se quedó con las ganas de ver que sus fronteras se corrieran al centro de México.

Por eso, diez años después, en 1858, el embajador estadounidense en nuestro país, John Forsyth, ofreció 25 millones de pesos al presidente conservador Félix Zuloaga a cambio de que éste le entregara las seis entidades mencionadas líneas arriba.

Los pactos envenenados que ofrece el diablo suelen ser muy atractivos. Con esos 25 millones de pesos, Zuloaga hubiera aumentado de tal manera el poderío de las tropas conservadores que hubiera sido muy difícil para Benito Juárez y los liberales librarse de la derrota

Zuloaga, sin embargo, rechazó la oferta, para no exacerbar más los enconos internos. Con ello, selló su suerte y la de los conservadores: Estados Unidos apoyó al bando juarista y éste ganó la guerra en 1861.

Las ambiciones expansionistas del Destino Manifiesto sobre México «entraron en sueños» por la Guerra de Secesión que convulsionó a los Estados Unidos entre 1861 y 1865, y por los preparativos de los yanquis para expulsar a España de Cuba, cosa que lograron finalmente en 1898.

Luego, en el siglo XX, Estados Unidos se involucró en las dos guerras mundiales, la guerra fría, la guerra de Corea, la guerra de Vietnam y la fallida invasión a la Cuba comunista, entre otros conflictos globales y regionales. Por eso dejó en paz a Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.

No obstante, en 2004, un académico de la Universidad de Nuevo México, Charles Truxillo, pronosticó que para la octava década del siglo XXI, la población de origen hispano estará en capacidad de gobernar los estados del sur de la Unión Americana e, incluso, de independizarse de los Estados Unidos. (1)

Además, se pronunció a favor de que los estados del norte de México (Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas) contemplen la necesidad de independizarse de nuestro país cuando California, Arizona, Nuevo México y Texas se desvinculen de EE.UU.

Truxillo se dio el lujo, incluso, de poner nombre al hipotético país formado por California, Arizona, Nuevo México, Texas, Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas: la República del Norte. La nueva nación —según él— sustentaría su existencia en la justicia, la igualdad y la «autodeterminación de los pueblos indígenas». (2)

En octubre de 2017, apareció una página en Facebook, en la que se planteó la posibilidad de crear la República de México del Norte con los estados de Baja California Sur, Sinaloa, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Durango. El tema estuvo en medios durante algunos días y fue perdiendo fuerza de manera paulatina.

Hoy, la posibilidad de la secesión no se plantea en Facebook, de manera anónima. Hoy, el gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, habla de abandonar el pacto fiscal federal si López Obrador continúa quitando dinero a las entidades que están en poder de la oposición.

Corral, como ya dijimos al inicio del presente trabajo, fue apoyado de inmediato por dos gobernadores que militan también en Acción Nacional: José Rosas Aispuro, de Durango, y Francisco Javier García Cabeza de Vaca, de Tamaulipas.

Maños extrañas provocan la desestabilización

El 21 de febrero de 1821, Agustín de Iturbide dio a conocer el Plan de Iguala, con el apoyo de Vicente Guerrero. En él, convocaba a todos los mexicanos, sin distingo, a manifestar la uniformidad de sentimientos para que «nuestra unión sea la mano poderosa que emancipe a la América sin necesidad de auxilios extraños». (3)

Iturbide consumó la independencia de México el 28 de septiembre de 1821, es decir, siete meses después de la arenga de Iguala.

Lo paradójico es que 198 años después de proclamada la independencia de México, intereses extraños siguen lacerando a la Nación.

La maniobra del gobernador de Chihuahua, Javier Corral, se ajusta perfectamente a las estrategias separatistas que promueve el multimillonario especulador, George Soros. Para convencerse basta revisar el proceso secesionista en Cataluña, España.

La propuesta de Charles Truxillo, de la Universidad de Nuevo México, de crear la República del Norte a partir de la «autodeterminación de los pueblos indígenas» se ajusta perfectamente a la ideología de Soros. Éste, es el mismo argumento con el que Marcos y el EZLN tratan de arrebatar a México a los estados del sur y el sureste. (Los «zapatistas» tienen el apoyo de prominentes sionistas como Jorge Castañeda Gutman, Enrique Krauze y Juan Villoro).

La República del Norte tendría soberanía sobre la Cuenca de Burgos, situada en Tamaulipas, que es la principal reserva de gas de lutitas o gas shale. Los magnates petroleros texanos estarían más que complacidos de poder controlarla.

El analista mexicano Alfredo Jalife-Rahme explicó al periódico digital El Horizonte que «La Cuenca de Burgos, que forma parte de la continuación del yacimiento Eagle Ford del Sur de Estados Unidos, se ubica entre los nueve mayores campos de explotación de hidrocarburos del mundo.

»De hecho, los probables 545 billones de pies cúbicos de gas de lutitas (gas shale) y 13 millones de barriles de crudo posicionan a esta región del norte como la tercera más importante a nivel global». (4)

Soros, por su parte, vería acrecentada su influencia en caso de lograr el surgimiento de la República del Norte, pues desfondaría a los Estados Unidos.

Promotor de las migraciones desordenadas, Soros aceleraría, además, el proceso separatista iniciado por Marcos y el EZLN en 1994, con el fin de controlar también a la República del Sur, rica en agua, uranio y otros metales fundamentales para el complejo militar-industrial de los Estados Unidos y la industria de las telecomunicaciones..

Con todo lo anterior, Soros cristalizaría su ambición de constituirse en el factótum de América.

Todo a costa de México (que sería dividido en tres repúblicas, la del Norte, la del Centro y la del Sur) y de EE.UU.

A esto contribuyen Corral Jurado y cómplices, por un lado, y López Obrador y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, por el otro. A pesar del riesgo que implica para la integridad nacional siguen estirando la cuerda…

Referencias electrónicas

1. Charles Truxillo. “El Plan del Norte”. Versión en inglés. Consultado en https://sites.google.com/site/charlestruxillo/home/el-plan-del-norte-1
2. Ibid.
3. Instituto de Estudios Históricos de las Revoluciones de México. “El Plan de Iguala”. Consultado en https://constitucion1917.gob.mx/work/models/Constitucion1917/Resource/263/1/images/Independencia18.pdf
4. Francisco Rodríguez. “¿Existe un intento de ‘balcanizar’ al norte del país?”. El Horizonte. Consultado en https://d.elhorizonte.mx/nacional/existe-un-intento-de-balcanizar-al-norte-del-pais/2637044 

Fuente de origen: Periodismo sin compromisos

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