A pesar de las protestas y la represión Temer no da el brazo a torcer y continua en el poder

Esta semana se llevaron a cabo una serie de multitudinarias manifestaciones sociales convocadas por la Central Única de los Trabajadores y el movimiento Fuerza Sindical que terminó en una fuerte represión policial y dejó 49 personas heridas.

Desde que se desató el escándalo de corrupción del presidente, todas las manifestaciones sociales piden lo mismo; su dimisión y las elecciones directas, a su vez aumentó el descontento social tras las declaraciones de Temer respecto a que no renunciará a su cargo.

El miércoles fue una jornada bastante violenta, las manifestaciones se dieron en al menos 20 estados de Brasil, pero la más fuerte fue la que se dio en la explanada de los ministerios donde se quemó el Ministerio de Agricultura. Frente a esto el gobierno respondió con represión policial, arrojando gases lacrimógenos y bombas de humo.

Según el periódico Folha de Sao Paulo, Temer intenta negociar con aliados la “salvación” de su gobierno, condicionada a la aprobación de las reformas del paquete de austeridad  y su permanencia en el poder hasta 2018 (año de nuevas elecciones presidenciales).

Desde que se destapo el escandalo de las grabaciones ya son cuatro los funcionarios que renunciaron a su cargo, ayer renunció la presidenta del Banco Nacional de Desarrollo Económico (Bnds), Maria Bastos Marqués, lo que demuestra que el gobierno de Temer está cada vez más debilitado.

Ahora bien, ¿qué pasaría en caso de la renuncia del presidente? según la Constitución brasileña, asumiría por un término de 30 días el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia,  implicado en caso de corrupción, lo cual complica su posición ya que el cargo no puede ser ocupado por alguien bajo proceso judicial.

Por otra parte quien lo sigue en la fila, el presidente del Senado Eugenio Oliveira, también está bajo investigación por corrupción, con lo cual ambos tendrían prohibido asumir el Ejecutivo si la procuraduría decide presentarles cargos. En ese caso, asumiría la presidencia la titular de la Corte Suprema Carmen Lucía, hasta que el Congreso elija a un reemplazo y finalmente se convoque a elecciones en 2018.

Facebook Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.