Claves del juicio contra Myanmar por genocidio contra rohingyas

A partir de este martes, Myanmar se enfrentó a la acusación de genocidio interpuesta por Gambia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por las ofensivas militares contra la minoría musulmana rohingya de 2016 y 2017.

La acusación se refiere a dos intensas operaciones militares del Ejército de Myanmar en 2016 y 2017, en las que miles de civiles fueron asesinados y un total de más de 800.000 rohingyas huyeron a Bangladesh.

La defensa de este primer juicio internacional a las autoridades de esta nación por su represión contra la minoría musulmana, fue asumida por la consejera del Estado de Myanmar, Aung San Suu Kyi.

¿De qué se acusa a Myanmar?

En nombre de la Organización para la Cooperación Islámica, Gambia denunció el pasado 11 de noviembre a Myanmar ante la CIJ por violar la Convención contra el Genocidio de 1948, que el país del Sudeste Asiático ratificó en 1956, por sus campañas contra los rohingyas.

La denuncia, respaldada por Canadá y Holanda y está limitada temporalmente al periodo posterior a 2016, se basó en un informe elaborado por una misión de investigación internacional de la ONU que, en agosto de 2018, concluyó que las operaciones militares habían sido llevadas a cabo con «intención genocida».

La acusación está liderada por el ministro de Justicia gambiano, Abubacarr Tambadou, jurista con experiencia en el tribunal establecido por la ONU para juzgar el genocidio de Ruanda, y cuenta con un equipo de reputados abogados internacionales.

¿Quién conforma la defensa?

El pasado 21 de noviembre, Aung San Suu Kyi anunció de que ella misma lideraría la delegación que tratará de impugnar la acusación de Gambia ante la CIJ para defender el «interés nacional» de su país.

El equipo liderado por la consejera de Estado cuenta con la ayuda del experto canadiense en derecho humanitario y genocidio William Schabas, que en 2010 encabezó una investigación del Irish Centre for Human Rights que acusaba al Ejército de Myanmar de cometer crímenes de lesa humanidad contra los rohingyas.

Aunque es inusual que un jefe de Estado se presente ante La Haya, Suu Kyi lidera su equipo legal en calidad de ministra de Asuntos Exteriores, cargo que también ostenta.

Hasta los momentos, Suu Kyi ha negado las acusaciones contra el Ejército de perpetrar atrocidades en Arakán.

El juicio

El juicio en la CIJ, que podría prolongarse durante años, no implica cargos penales contra individuos, sino una litigación entre los dos estados en la que el tribunal se limitará a sopesar los argumentos presentados por ambas partes.

Las primeras vistas del juicio se celebrarán en La Haya entre el 10 y el 12 de diciembre, en las que tanto Gambia como Myanmar presentarán oralmente y en audiencia pública sus argumentos en la sede de la CIJ.

Consecuencias

En esta primera fase del juicio, el Tribunal debe decidir si solicita medidas provisionales a Myanmar para garantizar que no se produce ninguna violación de la Convención contra el Genocidio y, de hacerlo, la orden sería enviada al Consejo de Seguridad de la ONU.

Entretanto, varios generales del Ejército de Myanmar se enfrentan a posibles acusaciones de crímenes de lesa humanidad en la Corte Penal Internacional (CPI), también radicado en La Haya, y a una denuncia en Argentina, según el principio de justicia universal.

Fuente de origen: TeleSUR

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