Periodista bonaerense en la «ex Ucrania» para contar la otra campana

Se instaló en Lugansk para mostrar, como corresponsal de guerra, la cara oculta del conflicto entre la OTAN y Rusia. Detalles macabros ignorados en occidente.

 

Es platense. Se presenta como periodista de la comunicación popular. Sebastián Salgado está en la ahora llamada «República Popular de Lugansk», luego de su total liberación de las fuerzas militares con comandos nazis de Ucrania hace poco más de un mes. Desde allí realiza crónicas y relatos en medios silenciados por la comunicación occidental para contar «la otra cara» de un conflicto que denomina «guerra entre la OTAN y Rusia» en Ucrania.

En una charla exclusiva con Infocielo, Salgado a través de videos y audios relató cómo y por qué decidió visibilizar varias situaciones que se dan en medio del conflicto, pero que no trascienden el cerco mediático occidental.

 

Instalado en una de las zonas pro rusas atacada por el ejército de Ucrania desde 2014 en el este del país que ahora se reivindica como independiente del poder de Volodimir Zelenski, el periodista platense muestra y narra los horrores vividos por la población civil desde hace 8 años y del que poco y nada se sabe a través de lo que llama «propaganda pro occidente».

 

«En 2014 se instaló en Kiev un gobierno de una orientación política muy diferente a las que habían tenido hasta ese momento, en el que tenían un buen diálogo con la Federación Rusa y con Moscú«, explica Sebastián Salgado.

«Desde ese momento incluso hasta la continuidad de su sucesor que es el actual presidente Zelenski tuvieron una política extremadamente hostil hacia Moscú. Uno de los puntos más importantes era la posibilidad que Ucrania se sumara a las filas de la OTAN, que es la organización militar creada por Estados Unidos para enfrentar a lo que era la antigua Unión Soviética».

 

«Aunque la Unión Soviética se disolvió, la OTAN siguió creciendo y ya se vio que su intención no era enfrentar a lo que era en aquel momento ‘el comunismo’, sino que era directamente enfrentar a Rusia sea cual sea el sistema económico que ellos tengan», puso en contexto el periodista oriundo de la Provincia de Buenos Aires.

«Ucrania aquí mismo dejó en los últimos ocho años nada más y nada menos que unos quince mil muertos, en su gran mayoría civiles, porque las provincias, por ese entonces, no tenían ejércitos propios para defenderse contra el gobierno central de Kiev».

«Esa violencia y guerra intentó ser amainada con lo que se conocieron como los acuerdos de Minsk, en los cuales se le pedía a Ucrania que retire por lo menos el armamento pesado de las fronteras pero no lo hizo, siguió bombardeando esta zona, y ahí desató una escalada más amplia de lo que era, dando lugar al conflicto bélico que estamos viendo en este momento».

EL DRAMA HUMANITARIO

Sebastián Salgado sigue su relato a Infocielo explicando una faceta muy resaltada cuando se habla de las víctimas del lado de Ucrania, pero olvidada (u ocultada) acerca del sufrimiento de casi una década de los habitantes del Lugansk y Donetsk en la llamada región del Donbass.

 

 

«Hay zonas de Lugansk en donde no hay una casa en pie y capaz desde una ciudad que queda en la frontera con Ucrania pueda aún seguir bombardeando sin necesidad de estar dentro del territorio de Lugansk ya liberado. Continúan bombardeando hoy día a habitantes que habían quedado.

En algunos pueblos hay doscientos viejos que se aferran a la vida, se aferran a su historia. Daría la sensación de que están dispuestos incluso a a morir ahí. Y hablar con esa gente te desgarra el alma, Porque es su vida, no son culpables de nada. Sólo son campesinos que viven en un pueblo».

ENTIERROS EN LOS PATIOS DE LAS CASAS

«Esa realidad se multiplica por millones de personas. Aquí hay gente que pasó años por ejemplo con un hijo enterrado en el patio. Sí, así como se escucha. Esta misma semana han empezado las exhumaciones en las que lógicamente las familias saben donde enterraron a cada uno de sus miembros muertos por los bombardeos ucranianos. Me tocó presenciar en algunas de esas unidades habitacionales que son grandes monoblocks que quedan todavía de la etapa soviética, pero que es todavía donde la mayoría de la gente vive, y observar que, como no podían darle una sepultura en un cementerio porque no estaban las condiciones de seguridad y porque estaba todo minado (y todavía lo está), lo hacían en sus casas.

 

 

«Allí vi a una madre que indicó dónde había enterrado a su hija. Exhumaron el cuerpo, había que hacer el análisis de ADN, aunque la madre confirmaba que era ella, y tienen que pasar por un protocolo donde los análisis de ADN se hacen igual. Nosotros los argentinos que tenemos experiencia con este tema lo entendemos bien por la época de los desaparecidos«, indicó Sebastián Salgado desde Lugansk.

«Yo sé que hay mucha gente en Argentina que piensa que el conflicto aquí ya terminó porque los canales de televisión dejaron de pasarlo porque no le redituaba en rating. Además intentan crear la idea de que el conflicto comenzó en 2022 cuando en realidad comenzó en 2014. En occidente intentan crear una sensación para decir como que el presidente ruso Vladimir Putin se levantó una mañana y dijo ‘invadamos Ucrania’, cuando en realidad se trata de un punto máximo al cual la Federación Rusa no estaba dispuesta a acceder».

LOS LABORATORIOS BACTERIOLÓGICOS

Rusia en su avance militar de ocupación hacia Ucrania, encontró laboratorios biológicos instalados por Estados Unidos para crear armas a través de virus, que como se sabe están preparados para atacar, no para defenderse. Y estaban ubicados en el contorno periférico de la frontera entre Ucrania y Rusia para usarlas contra la Federación.

 

 

Entre esos virus estaban el Ébola, el Ántrax, el Covid, además encontraron qué parte de la estrategia de transporte de vectores de esos virus estaba planificada a través de aves migratorias, y de drones, que el propio hijo del presidente Joe Biden le estaba comprando a Turquía. Además de ser uno de los accionistas de las empresas ucranianas de gas que le distribuían a Europa. Por eso también estaban tan en contra de la finalización del proyecto «Nord Stream 2″, que unifica la distribución de gas ruso a través de Alemania a toda Europa. Estados Unidos se obsesionó con que esa obra, aunque ya está terminada, no se pusiera en funcionamiento».

 

 

Da la sensación que Rusia está ganando la guerra militar, pero de alguna manera está perdiendo la guerra mediática, por el nivel de censura que hay contra los medios rusos, en donde se evidencia que necesitan, cínicamente, ocultar lo que está sucediendo aquí», sentencia el periodista platense corresponsal de medios no occidentales y del portal argentino «Data Urgente».

Fuente: Infocielo.com

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