¿Cuál es el objetivo de atacar a los EAU esta vez?

Emiratos Árabes Unidos, desde el comienzo de la agresión contra Yemen, ha cerrado y perturbado deliberadamente una serie de aeropuertos vitales y estratégicos en las provincias bajo ocupación, manteniéndolos más como almacenes para sus propias necesidades.

La opinión pública árabe y extranjera está acostumbrada a escuchar en los boletines informativos diarios que misiles Scud de la categoría (Al-Badr, Al-Samad, Zulfiqar, y otros) y aeronaves no tripuladas se dirigen hacia el Reino de Arabia Saudí, concretamente hacia las fuerzas armadas y objetivos vitales en los campamentos y refinerías de la compañía existente (Aramco) En Riyadh – Dammam – Yanbu – en los suburbios de Jeddah – Najran – Jizan, y el campo petrolífero en los suburbios de Sheikh o Shaybah.

La opinión pública árabe está acostumbrada a que las autoridades saudíes minimicen el impacto de estos ataques militares y su impacto en los objetivos militares específicos, que son anunciados con claridad y valentía por el portavoz oficial del ejército yemení y los comités populares, el general de brigada Yahya Sari, que es una escena recurrente, familiar y deseable entre los círculos, los observadores y los interesados ​​en Yemen y en el extranjero.

Sin embargo, la novedad del asunto y lo que es emocionante está reflejado en el nuevo escenario militar, un escenario cuyo anuncio se retrasó unos cuatro años desde el último bendito ataque con misiles yemeníes contra varios sitios en la ciudad de Abu Dhabi, que fue inmediatamente desmentido por las autoridades emiratíes, negando su ocurrencia en absoluto.

Pero después que esto fuera anunciado por el Ministerio de Defensa yemení y su portavoz oficial, el general de brigada Yahya Sari, todas las trompetas de los medios del Golfo comenzaron a justificar, explicar y minimizar el impacto del ataque, pero esto no afecta la realidad después que la imagen quedó clara, y todo el mundo fue a buscar otra noticia que no sea de la misma fuente de los países del Golfo. Pero, esta vez, todos los medios árabes y extranjeros y las agencias de noticias locales y extranjeras anunciaron una noticia repentina de la caída de drones y proyectiles hutíes, como los llaman la gente del golfo.

En la mañana del lunes 17 de enero de 2022, la Agencia de Noticias del Golfo anunció que drones y proyectiles -que se cree que eran hutíes- cayeron en la ciudad de Abu Dhabi en la región de Musaffah y quemaron tres tanques de petróleo. Como resultado de este incidente murieron dos indios y un paquistaní, y agregó que hubo otro atentado en el aeropuerto de Abu Dabi pero, como es habitual, aseguraron que no hubo pérdidas, y añadieron una noticia en la que señalaron que el jeque Mohammad bin Zayed, había cancelado toda la agenda de programa para ese día, y quizás en los días siguientes, aunque tenía previsto reunirse con el presidente de Corea del Sur, que se encuentraba invitado en la capital Abu Dabi.

En la noche de ese día, y con locura, los emiratíes lanzaron una serie de ataques contra las casas de ciudadanos indefensos en Saná, que resultó en una masacre humana que se cobró la vida de al menos diez personas en Saná. Aquí están los nombres de los mártires de una sola familia, la familia Habayeb Al- Junaid:

1- Coronel del Estado Mayor Retirado / Abdullah Qassem Al-Junaid.

2- Enas Al-Saqqaf – su esposa.

3- Majed Abdullah Qasim Al-Junaid – su hijo.

4- Muhammad Ismail Al-Junaid – su sobrino.

5- Mazen Ismail Al-Junaid – hijo de su hermana.

6- Akram Abdullah Al-Wajeeh – el hijo de su hermana.

7- Marwa Mustafa Al-Junaid – la esposa de su hijo.

8- Dra. Sarah Ahmed Al-Junaid – su sobrina.

9- Dra. Marwa Ahmed Al-Junaid – su sobrina.

10- Safaa Ahmed Al-Junaid – su sobrina.

Todos ellos sin mencionar los heridos de sus vecinos que viven al lado.

Entonces, ¿Cuál es el objetivo de atacar a los EAU esta vez?

En el primer lugar:

Los líderes de los Emiratos Árabes Unidos, desde la primera semana de la agresión, establecieron unidades militares separatistas regionales en las provincias bajo el control de la ocupación saudí-emiratí, es decir, en el sur de la patria y la costa occidental, bajo los nombres: cinturones de seguridad, élites regionales y brigadas terroristas como las brigadas gigantes compuestas por los remanentes de Daesh y al-Qaeda, salafistas, y otros.

En segundo lugar:

Establecieron el llamado Consejo Provincial de Transición Sur separatista y le proporcionó generosos fondos, armas, equipos y grandes suministros, que este a su vez estableció y formó equipos militares y de seguridad y bandas de mercenarios.

En tercer lugar:

Las islas yemeníes en los archipiélagos de Socotra y Mayun fueron invadidas por los emiratíes, y comenzaron a construir bases militares, aeropuertos y puertos, y pasaron por alto todas las líneas rojas nacionales al traer vuelos privados, barcos y envíos de barcos a través de los puertos y bahías en esas islas. y comenzaron a cambiar el sistema de red de comunicación en esas islas, y trajeron grupos de expertos militares sionistas israelíes con fines sospechosos que sirven al proyecto de normalización sionista con los sospechosos jeques (beduinos) y gobernantes del Golfo.

En cuarto lugar:

El emirato ha equipado recientemente a terroristas bajo el nombre (brigadas gigantes), y ha elegido una nueva zona militar para ellos, que es la gobernación de Shabwa, y por lo tanto estos terroristas están tratando de expandirse a gran escala para ocupar un nuevo territorio geográfico, además de lo que han controlado durante años en el puerto de Qena (Balhaf), lo cual fue convertido por ellos de un puerto de exportación de gas a un sospechoso cuartel militar y de seguridad con el objetivo de desbaratar el papel del Puerto Nacional de Balhaf para la exportación de gas yemení.

En quinto lugar:

Los Emiratos conmovieron la vida civil, cultural e incluso humana de la ciudad moderna de Adén, convirtiéndola en una ciudad llenas de bandas criminales y bestias humanas, y legitimó el robo y saqueo de tierras y propiedades gubernamentales y privadas, así como permitir las ejecuciones extrajudiciales, incluido el asesinato de eruditos religiosos e imanes de mezquitas en los suburbios y barrios de Adén.

También ha agotado al ciudadano civil de Aden al privarlo de electricidad, agua y servicios de alcantarillado, ha recortado los salarios de grandes sectores, civiles y militares, destruyeron los servicios de seguridad y policía civil, y ampliaron los servicios de las prisiones de Blackwater y las empresas de seguridad extranjeras con investigadores extranjeros brutales con sus métodos de tortura inhumanos.

Posiblemente un lector sabio puede no creer lo que hemos mencionado sobre las prácticas inmorales cometidas por las fuerzas militares de los Emiratos Árabes Unidos en la ciudad de Adén, pero esta es la desafortunada realidad, y los archivos que contienen todos los detalles de estas acusaciones están listos y presentes para los interesados al respecto.

Las autoridades militares de los Emiratos Árabes Unidos también permitieron el saqueo y asalto de las tierras y puertos de la zona franca de la ciudad de Adén, para que el puerto de Adén y sus servicios quedan sin valor ninguno, y para que no fuera en el futuro un competidor a los puertos de Dubái, Jebel Ali y el resto de los puertos, y también permitió que saqueara la propiedad de la Universidad de Adén para privar a las generaciones de la ciudad de su futuro.

En sexto lugar

Desde el comienzo de la agresión contra Yemen, los Emiratos ha cerrado y perturbado deliberadamente una serie de aeropuertos vitales y estratégicos en las gobernaciones bajo ocupación, y los ha mantenido más como almacenes para sus propias necesidades. Donde el aeropuerto de Al-Mahra fue cerrado en coordinación con el ocupante saudí, también cerró el sub-aeropuerto en la isla de Mayon y casi se cerra el aeropuerto de Ataq si no hubiera sido por su conflicto con los agentes y mercenarios saudíes hace más de tres años.

Un mes antes de esta fecha, los Emiratos Árabes Unidos abrieron la puerta al reclutamiento para nuevos mercenarios. El salario de un mercenario alcanza alrededor de mil 600 dirhams. Por otro lado, los Emiratos Árabes Unidos trabajaron con su socio en el crimen, el Reino de Arabia Saudita, para ordenar al gobierno de agentes fugitivos que se encuentran en los hoteles de Riad a que aumente las ediciones de la moneda nacional yemení sin controles legales, monetarios o económicos, y el objetivo, por supuesto, es dejar caer nuestra moneda nacional local.

Conclusión:

Después de todos los crímenes antes mencionados contra el pueblo yemení, crímenes que son probados y evidentes para todos, entonces ¿el máximo responsable de la toma de decisiones en el estado yemení en Saná no tiene justificación lógica, moral y política para tomar la decisión de atacar las ciudades de Abu Dhabi y Dubai?

Dejamos la respuesta a la opinión pública yemení, árabe e incluso internacional.

Fuente de origen: Al Mayadeen

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