El judío indoeuropeo, askenazi, no es primo de ningún musulmán arabo-semita

Estamos en el siglo XXI de valores seculares, la colosal propaganda sionista mezcla religión con etnicidad, para ocultar el anacronismo colonial en Palestina.

Por Susana Khalil

Parte I.

Ante el exitoso fraude de la falsificación de la Historia, el robo de la Historia por parte del movimiento colonial eurosionista, donde europeos conversos a la religión judía instrumentalizan la herencia religiosa semita para imponer en 1948 un régimen colonial en la Palestina Histórica. Todo un cálido y estético andamiaje, cargado de épica y epopeya. No solo desde el claustro religioso y mediático sino también desde un tarado secularismo académico e intelectual. Toda una pluma de ilustrada bohemia, de refinada acrobacia y pirueta literaria, se enlodaron en el aromático y romántico manto de: “El retorno de los judíos después de 2000 años a la tierra ancestral, la tierra que Dios prometió a los Judíos”. Un hábil reclamo de falsos derechos Históricos que solicitan indo-europeos despojando al pueblo nativo semita palestino, bajo una fascinante y alucinante estafa Histórica.

Hoy los pueblos del Levante arabo-persa, colonialmente llamado Medio Oriente, se encuentran atrapados entre un clásico y anacronismo colonial denominado Israel, un neo colonialismo llamado Monarquía Saudita y regímenes árabes en su casi totalidad dictatoriales.

En grandes líneas el Medio Oriente está compuesto hoy de, Colonialismo, neocolonialismo y dictaduras.

Arabia Saudita, más que una monarquía teocrática islámica es una tiranía, y más que una monarquía y tiranía es una entidad neocolonial. Con el tiempo, el colonizador  descubre que la praxis colonial es un método de logística muy pesada, compleja y complicada, y es allí donde resuelve, descubre otro método, que es el neocolonialismo, en la que consiste en crear una élite de nativos, otorgarles privilegios y poder para que estos sirvan a sus intereses. Arabia Saudita es el mayor productor de petróleo del mundo, el petróleo es el recurso de la civilización contemporánea. Y a pesar que la tiranía neocolonial Saudita es la pieza más útil del occidente imperial, es el anacronismo colonial de Israel  su  más amado y admirado aliado.

Parte II.

La traición de la corporocrática  élite islámico-árabe al servicio del expansionismo colonial sionista.

Ya en la década de los 60, el líder panarabista egipcio Jamal Abdel Nasser advertía sobre la amenaza traidora Saudita. Hoy detrás de la traición que anuncia los Emiratos Árabes Unidos al aliarse con el régimen colonial de Israel, está Arabia Saudita y toda la maquinaria imperial y colonial sionista.

Estas petrodictaduras corporativas monárquicas muy atractivas como eje bursátil, de glamur, esplendor, lujo, elegancia, opulencia, desarrollismo, sus ciudades, las “Pompeya” de nuestro tiempo. Dichas dictaduras para mantenerse en el poder deben sacrificar a su propio pueblo hermano árabe palestino, de lo contrario las fuerzas imperiales, deben reemplazarlas por otras dictaduras. 

Algunos sostenemos que el fin del régimen colonial de Israel  provocaría por antonomasia el fin de las dictaduras árabes.

Es lógico que muchas tiranías corporativas monárquicas árabes del Golfo traicionen, necesitan perpetuarse  en el poder y la sangre del pueblo palestino es su salvación…No confundamos lógica con moral…

La corporocracia  tiránica del petro-dólar arabo-islámico del Golfo no solo contribuye a la desaparición del pueblo palestino,  sino también a la del resto de los pueblos y culturas árabo-persa-kurda, frente al proyecto colonial expansionista sionista, «La Gran Israel».

Parte III.

La falsificación del Islam para la traición

Para justificar la traición (normalizar relaciones con el régimen colonial de Israel) ante la multitud árabe deben hacerla desde la falsificación de los sensibles baluartes sacro-culturales, desde los sacros sentimientos y símbolos de la identidad árabe, el Islam, ejemplo, los judíos y musulmanes son primos.

Ante todo hay que recordar y casi reclamar que la trilogía monoteísta judeo-cristiana-musulmana es una herencia semita, es decir lo que hoy es el mundo árabe.

La triada monoteísta judeo-cristiana-musulmana no solo es legado y herencia de una misma étno-civilización, la semita, sino que también como doctrinas tienen la misma raíz, tronco y tejido. El judaísmo es religión y madre religión del cristianismo e islam. Para muchos el cristianismo es una secta judía. El Islam es una doctrina religiosa judeo-cristiana, es una continuidad y complementación del legado  del monoteísmo semita. Pero la propaganda sionista difunde al islam como el enemigo del judeo-cristianismo…

El profeta del Islam, Mohammad desciende de Ismail e Ismail es el hijo primogénito del profeta judío, Abraham (Irak). Posteriormente el profeta del judaísmo tiene su segundo hijo, Isaac, e Issac tiene a su hijo Jacobo (Israel). Si esto es Historia o Mito, lo es del pueblo semita y no europeo.

De acuerdo a las escrituras sagradas de la triada monoteísta judeo-cristian-musulmana, los judíos y musulmanes son primos, y hay que aclarar que se trata de los judíos semitas y de musulmanes semitas. Un judío de raíces indo-europeas no es primo de un musulmán de raíces semita, ya que los que se expandieron en el mundo no fueron los judíos, ni los cristianos, ni los musulmanes, lo que se expandieron en el mundo, fueron las respectivas doctrinas religiosas de los pueblos semitas. Marcando las diferencias, los marxistas no se expandieron en el mundo, lo que se expandió, con menos éxito, fue el marxismo.

Un ario alemán converso a la religión judía no es primo de un ario húngaro converso a la religión musulmana, el hecho de ser judío o musulmán no hace de estos indo-europeos circuncisos semitas.

Un chino converso a la religión judía no es primo de un africano converso a la religión musulmana, aun siendo el uno judío y el otro musulmán, no son etnosemitas.

Un Quechua, de la milenaria civilización Inca, actual Perú con 15 mil años de Historia. De expresión religiosa politeísta y luego desde las hogueras de la infernal inquisición europea los convirtieron al cristianismo y hoy algunos se convirtieron al judaísmo y viven en el régimen colonial de Israel. Estos Quechua judíos israelíes no son primos de ningún musulmán semita y no son primos de ningún musulmán ario, chino, africano, latino etc.

Un musulmán pakistaní o afgano no es primo de ningún judío ario o semita, ya que los musulmanes  pakistaníes y afganos no son semitas.

Un judío yemení, iraquí, sirio, palestino, libanés, es decir semita, sí es primo de un musulmán semita.

…Ninguna de estas religiones son pueblos…Estamos en el siglo XXI de valores seculares, la colosal propaganda sionista mezcla  religión con etnicidad, para ocultar el anacronismo colonial en Palestina.

Europa teje y funda su civilización, gloria y miseria, esplendor y horror desde su cosmovisión politeísta. Europa no posee un monoteísmo propio; su monoteísmo, es un legado  de los pueblos semitas, el hoy mundo árabe. Imaginémonos a los europeos conversos a la religión cristiana reclamar derechos históricos en Palestina, o los chinos musulmanes reclamar derechos históricos en la Península Arábiga, cuna del Islam.

Ahora que indoeuropeos, caucásicos, eslavos, escandinavos, en fin arios, es decir no semita se hayan convertido a una religión que proviene del Levante, no hace de estos indoeuropeos semitas. Claro que son judíos, pero son judíos no semitas.

…El israelí no es israelita…

Las tiranías del Golfo, están obscenamente gastando todo dinero en tergiversar el Islam, en pro del colonialismo eurosionista.

Las tiranías neocoloniales corporativas del Golfo llevan realizando una escolarización tergiversadora o descuartizando el Islam, hacer una especie evangelización como en el caso de los protestantes: ”Si no defiendes a Israel te quemarás en las llamas del infierno”. Las teocracias del Golfo impondrán la farsa, los judíos son nuestros primos y debemos defender al “Estado” de Israel, sino Allah te va a castigar…

Al pueblo palestino no solo le colonizaron su tierra patria sino que también le colonizaron su Historia. Es el único colonialismo que se registra en la Historia Universal en el que el colonizador no solo toma la tierra sino también toma la Historia del pueblo originario. En el clásico colonialismo el colonizador toma la tierra y destruye, aborrece la Historia del pueblo nativo. Dicha particularidad es debido a que este colonizador no proviene de un pueblo como en el clásico colonialismo sino que proviene de un movimiento europeo (sionismo) que busca  transformarse en pueblo. Los judíos no son un pueblo,  de la misma manera que los cristianos y musulmanes tampoco son pueblos. Es por esto que el sionismo usurpa la Historia del pueblo originario para justificar ese clásico y anacronismo colonial hoy en nuestro siglo XXI.

El sionismo busca arrebatar, expulsar de la Historia el acerbo y aporte del  gentilicio árabo-persa, son métodos de exterminio. Ya en 1948 bajo la falsificación de la Historia lograron imponer un colonialismo en Palestina, pero es un colonialismo que no se limita a Palestina, el proyecto es La Gran Israel.

El colonialismo Israelí y el neocolonialismo saudita acuerdan hábilmente en servirse del Islam como carta lenta para hacer desaparecer al pueblo semita palestino… Israel tiene derecho a existir, los judíos son nuestros primos. Hay figuras ligadas a la banca que sugieren en crear Fatwas (leyes islámicas), en penalizar a quienes se opongan a esto.

Las tiranías del Golfo, están despilfarrando todo dinero en un falso y retrogrado Islam,  crear una nueva generación de musulmanes sionistas, olvidar a su pueblo hermano semita palestino y hacer ver a Irán como  el enemigo.

  • Susana Khalil – Exclusivo para Al Mayadeen English
Fuente de origen: Al Mayadeen.
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