La larga lucha de Mohamed Abdelaziz y el pueblo saharaui

El histórico líder del Frente Polisario y presidente la República Árabe Saharaui Democrática fracasó en sus ofensivas diplomáticas para la celebración del referéndum de autodeterminación que avala la ONU, pero mantuvo su causa muy viva.

por RAMÓN ÁLVAREZ

Ningún otro proceso de descolonización y autodeterminación ha generado tanta documentación y sucesión de declaraciones de las Naciones Unidas como el de Sáhara Occidental. Desde que España decidiese en 1976 abandonar a su suerte a los pobladores de un territorio de administraba desde 1860 -cuando la Conferencia de Berlín sobre África le reconoció derechos sobre la región-, lo que llegó a ser una provincia española más quedó en manos de Marruecos. El Reino Alauita se atribuyó lazos históricos y tribales para ocupar todo el territorio, primero mediante lo que fue una simbólica marcha verde civil y después militarmente.

La abrupta retirada de España de la región tras firmar con Marruecos, Mauritania y la Yemaá saharaui como parte de la representación local los Pactos de Madrid resultó ser una salida en falso. En primero lugar, porque estos acuerdos no era acordes a la ley internacional emanada de los procesos de descolonización que afectaban directamente a la región. Y a la postre porque la invasión militar de Marruecos y la indefensión, -de iure y de facto- de la parte saharaui hicieron de estos acuerdos papel mojado. Aunque no tenían una sólida base jurídica, la acción unilateral de Marruecos también los anuló como acuerdo particular.

RASD. Territorios Liberados. Localidad de Bir Lehlu. El Presidente Mohamed Abdelaziz durante su discurso del día 12/10/2015 en conmemoración del Día de la Unidad Nacional, frente a prensa, delegaciones extranjeras y tropas del Ejercito de Liberación Popular del Polisario. 

En plena transición política, España renunció a dar marcha atrás y a ejercer la administración de la región que, según el derecho internacional y las primeras resoluciones de la ONU sobre la cuestión, le correspondía hasta que se desarrollase el proceso de autodeterminación del Sáhara Occidental mediante un referéndum. Desde entonces han sido varias las declaraciones de Naciones Unidas, que llegó a crear una misión específica para abordar el problema, la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso).

La política de hechos consumados de Rabat tuvo una rápida reacción local por parte del Frente por la Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro (Polisario), cuyo nombre hace referencia a los dos territorios que conformaban el Sáhara español. El movimiento de liberación nacional ya estaba activo durante la dominación española, y tras su salida e invasión marroquí no dudó en proclamar la República Árabe Saharaui Democrática en febrero de 1976.

Con el apoyo de Argelia, alineada en el bloque socialista, el Polisario lanzó una rápida ofensiva militar que consiguió la retirada de Mauritania de la zona que había ocupado en los territorios saharauis el sur en 1979. Sin embargo, la geopolítica llevó a que Estados Unidos se convirtiese en un último actor en entrar en escena para avalar, bajo la dirección de Henry Kissinger, secretario de Estado, el control efectivo del Sáhara Occidental de un importante aliado como Marruecos.

En ese equilibrio desigual de fuerzas y bajo el control de Mohamed Abdelaziz, secretario general del Frente Polisario y de la República Saharaui desde 1976, la rebelión saharaui apostó por una ofensiva política y diplomática que pronto dio sus frutos. Su soberanía fue reconocida por 85 países y la República Árabe Saharaui Democrática se integró en la Organización para la Unidad Africana, una institución de la que el propio Abdelaziz llegó a ser elegido vicepresidente. El discurso que ofrecemos, de hecho, es su intervención en la celebración el 25.º aniversario de este organismo radicado en Adís Abeba, la capital de Etiopía.

Otro de los logros de Abdelaziz fue que los países occidentales alineados con Estados Unidos durante la Guerra Fría que no reconocieron la República Árabe Saharaui Democrática sí que lo hicieron en bloque con el Frente Polisario, al que consideraron interlocutor válido en el conflicto. Asimismo el apoyo popular a la causa saharaui se ha extendido y consolidado hasta hoy en toda Europa, particularmente en España, donde Abdelaziz siempre fue muy activo.

A nivel político, tanto José María Aznar como José Luis Rodríguez Zapatero recibieron al presidente saharaui, aunque el primero ya como expresidente en el 2005 y el segundo en tanto que secretario general del PSOE un año antes.

Refugiados saharauis, con el retrato del líder del Frente Polisario, Mohamed Abdelaziz, tras su fallecimiento en el 2016, en el campo de Dajla, cerca de Tinduf (Argelia) (La Vanguardia)

 

La ofensiva diplomática de Abdelaziz tras el alto el fuego en 1991 que permitió la creación de la Minurso tuvo su mejor fruto en la redacción del denominado Plan Baker, impulsado por el enviado especial de la ONU James Baker en el 2000 para la formalización del referéndum de autodeterminación. No aceptado en su primera versión por la parte saharaui y Argelia y rechazado en el 2003 en su segunda redacción por Marruecos, que rechaza cualquier proceso que pueda llevar a la independencia del Sáhara, el borrador no se llegó a formalizar ante el Consejo de Seguridad, que debía ratificarlo.

Mohamed Abdelaziz falleció en el 2016 en el campo de refugiados de Tinduf (Argelia) sin que sus políticas lograsen desencallar el conflicto, pero destacándolo año a año en la agenda internacional como un problema enquistado. Mientras tanto, la tensa paz entre las partes se fundamenta en el gigantesco y apenas conocido muro que Marruecos construyó con ingeniería francesa en el desierto para dividir en dos el territorio.

El discurso

“Señor presidente:

”Este mismo día del año 1963, varios líderes africanos se reunieron en esta hermosa ciudad, la capital de Etiopía, la hermana Etiopía, y tomaron la iniciativa de crear una herramienta útil para liberar a nuestro continente del colonialismo, allanar el camino para la unidad de sus países y trabajar en su crecimiento y resurgimiento. Fue el nacimiento de la unidad africana, que vino a unir la palabra de los pueblos de África para enfrentar desafíos y luchar las batallas de liberación y construcción nacional.

”En esta feliz ocasión, es un placer para mí, señor presidente, presentar, en nombre del pueblo saharaui, el Frente Polisario y el gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática y, a través de usted, a todos los pueblos y dirigentes del continente con la más cálida felicitación y los más preciados deseos. Aprovecho también esta oportunidad para rendir homenaje a nuestros padres, que fueron proactivos en encarnar la iniciativa de crear esta herramienta que no se atreve a negar su efectividad o ignorar su utilidad.

Nuestros anhelos se resumen en el respeto del derecho de los pueblos a decidir su propio destino”

”Señor presidente:

”Un cuarto de siglo de existencia es suficiente para demostrar la vitalidad y capacidad de la Organización para la Unidad Africana. Nuestra organización ha conocido a través de sus diversas etapas de desarrollo tiempos difíciles y enfrentó muchas tormentas, pero siempre salió victoriosa, esto es lo que confirma categóricamente su capacidad para existir y continuar, y esto se evidencia especialmente en la efectividad en la gestión de problemas y elección de soluciones.

”La organización ha identificado desde el inicio sus principales objetivos, que constituyen el secreto de su existencia, como lo es la culminación de la liberación de la dominación colonial y la unidad del continente y su prosperidad a la luz de la paz y la armonía. Así como decidir las bases que son la columna vertebral de su actividad para lograr sus objetivos.

”Estos principios se resumen en el respeto del derecho de los pueblos a decidir su propio destino y su independencia por un lado y a no tocar las fronteras heredadas del colonialismo por el otro. Estos principios básicos han jugado un papel decisivo en la estabilización de los países del continente y han servido para disuadir las diferencias entre sus países.

La forma más eficaz de alcanzar una solución justa y duradera son las negociaciones bilaterales entre el Frente Polisario y Marruecos”

”Señor presidente:

”El nivel de madurez y el espíritu de responsabilidad que nuestra organización ha adquirido durante sus veinticinco años de vida se debe a la sabiduría de los líderes del continente y se evidencia claramente en la histórica decisión tomada por la XIX Cumbre Africana en 1983 sobre la descolonización del Sáhara Occidental.

”La Resolución 104, que define con precisión a las dos partes en conflicto, el Frente Polisario y el Gobierno marroquí, aclara la forma más eficaz de llegar a una solución justa y duradera, que son las negociaciones bilaterales. Se ha convertido en la clave reconocida internacionalmente para resolver el conflicto del Sáhara Occidental después de que fuera adoptado por la comunidad internacional como base para sus decisiones adoptadas por las Naciones Unidas.

”Señor presidente:

”Hoy, gracias a nuestra preeminente organización, África habla con una sola voz y su discurso se ha hecho oír a nivel internacional, y esto es lo que vemos especialmente en lo que respecta al enfrentamiento al régimen del Apartheid en el sur del continente y en iniciativas encaminadas a afrontar la situación económica de África, especialmente en la elección de la mejor forma de afrontar las deudas externas.

Hoy África habla con una sola voz y su discurso se ha hecho oír a nivel internacional”

”Y la actividad de nuestra organización no se limita únicamente al ámbito africano, sino también a otros continentes. Por ello, la Organización para la Unidad Africana siempre estuvo presente en todos los temas que atraen la atención de la comunidad internacional. De hecho, África contribuyó a la descolonización tanto en Asia como de Sudamérica y apoyó a aquellos pueblos en sus luchas por la libertad y la independencia.

”En este contexto, apoyó y sigue apoyando al pueblo palestino en su lucha contra la entidad sionista por el bien de la existencia y la libertad, y nuestra organización también ha contribuido a los esfuerzos realizados en todo el mundo para corregir las relaciones internacionales y crear un nuevo orden económico internacional justo. En este terreno, África tuvo un papel activo en El Movimiento de Países No Alineados y ha estado trabajando arduamente para hacer avanzar en la lucha por la paz y el desarme y alentar la política de desarrollo a expensas de la carrera armamentista.

”Señor presidente:

”La creación de la Organización para la Unidad Africana es una iniciativa bienvenida que merece ser aplaudida y aplaudida porque llegó a cumplir con los requisitos de la era de las grandes cumbres.

”Esta eficaz herramienta, además de unificar la palabra de los pueblos del continente, ha permitido empujar la rueda de la liberación y contribuir a la estabilidad de nuestros países, y si la mayoría de los pueblos del continente se han deshecho del colonialismo y han continuado sus esfuerzos bajo la libertad y la independencia para salir del pozo del atraso y lograr la prosperidad.

Hay países que aún sufren el colonialismo, el racismo y el imperialismo, como los pueblos de Sudáfrica, Namibia y el Sáhara Occidental”

”De hecho, hay pueblos africanos que han sufrido desde el nacimiento de la Organización para la Unidad Africana, antes de ello e incluso hoy de la peor parte del colonialismo, el racismo y el imperialismo. Y todavía viven esa prueba hasta el día de hoy, como los pueblos de Sudáfrica, Namibia y el Sáhara Occidental.

”En consecuencia, señor presidente, nuestra organización ha dado una prueba digna durante este corto período de su vida de que es una organización fuerte y eficaz como herramienta de liberación y unidad. De que su madurez que se deriva de la sabiduría de sus líderes, su historia y civilización milenaria. De que tiene la convicción de que se puede crear una comunidad internacional dominada por el amor y la paz.

”Pero el camino aún es largo. Aún es necesario hacer más esfuerzos urgentes a la luz de la cooperación, la solidaridad y la unidad para liberar al continente del colonialismo en sus diversas formas y enfrentar los desafíos del futuro, africano e internacional, y en todos los frentes, incluido el económico.

Aún es necesario hacer más esfuerzos de cooperación, solidaridad y unidad para liberar al continente del colonialismo en sus diversas formas”

”Señor presidente:

”Deseo a nuestra organización más progreso, prosperidad y unidad, y deseo a sus líderes éxito en esta noble misión histórica.

”Viva la Organización para la Unidad Africana, viva África.”

Fuente de origen: La Vanguardia

 

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