¿Cómo maniobra el misil palestino los misiles de la “Cúpula de Hierro” israelí?

El “Domo de Hierro”, que «Israel» comenzó a utilizar en 2011, parece ser un punto de apoyo en la estrategia del “ejército” israelí para protegerse de los “peligros” que pueden representar los misiles palestinos, pero ¿puede este sistema aéreo tener éxito a largo plazo?

El ejército israelí ha llegado a depender en gran medida del sistema de la “Cúpula de Hierro”, cuya función es la de interceptar los proyectiles de corto y medio alcance (misiles y proyectiles de artillería), para reducir el daño causado por los bombardeos de las facciones de la resistencia en contra de los asentamientos, y en contra de los puestos y emplazamientos militares, pero esto puede no durar mucho ya que la resistencia busca eludir este obstáculo que impide que algunos de sus misiles alcancen sus objetivos.

¿Qué es la “Cúpula de Hierro” y cómo funciona?

La “Cúpula de Hierro”, cuyas baterías también están desplegadas en la frontera con el Líbano y Siria, permite al ejército israelí interceptar proyectiles disparados desde la Franja de Gaza hacia los territorios palestinos ocupados.

El sistema de la “Cúpula de Hierro”, desarrollado por «Israel» con la ayuda de Estados Unidos y vendido especialmente al Ejército de Estados Unidos, permite detonar proyectiles con un alcance de hasta setenta kilómetros durante su vuelo en el aire, pero es incapaz de inutilizar los globos incendiarios u otro tipo de proyectiles con trayectoria que no sea alta.

Las primeras baterías de la “Cúpula de Hierro” fueron desplegadas en marzo de 2011 en la zona de Be’er Sheva (Beersheba), ubicada a cuarenta kilómetros de la frontera de la Franja de Gaza.

En marzo pasado, “Israel” dio a conocer una nueva versión capaz de interceptar “simultáneamente” proyectiles, misiles y drones, según lo anuncio del ejército israelí.

Posteriormente, se desplegaron otras baterías, particularmente cerca de las ciudades de Asqalaan (Ashkelon) y Ashdod, al sur de “Tel Aviv” y cerca de la ciudad de “Netivot”, ubicada a veinte kilómetros de la frontera de Gaza.

Cada batería está equipada con un radar de detección y seguimiento, un software de control de lanzamiento y tres lanzadores, cada uno equipado con veinte misiles.

Además del sistema de la “Cúpula de Hierro”, “Israel” posee baterías antimisiles “Arrow” (flecha) capaces de interceptar misiles balísticos, así como baterías “Honda de David”, capaz de interceptar misiles de mediano alcance.

La resistencia maniobra y vence a la “Cúpula”

Los encargados del sistema, desarrollado por “Rafael Defense Systems”, un grupo gubernamental de suministro de armamento con sede en Haifa y financiado en parte por Estados Unidos, admiten que su eficacia “no es total”.

Uno de los inconvenientes de la “Cúpula de Hierro” es la disminución de su eficacia a medida que se inunda de misiles, por lo que las dudas rodean el sistema, especialmente porque no se ha probado hasta la hora bajo la presión de cientos de misiles disparados desde Gaza, Líbano y Siria.

Sin embargo, no parece que solo “inundar” el cielo de la Palestina ocupada puede afectar el normal funcionamiento del sistema de defensa; días antes del inicio de la batalla en la Franja, un misil de defensa aérea sirio logró penetrar el espacio aéreo de la Palestina ocupada y estallar en una zona que dista solo decenas de kilómetros del reactor del Centro de Investigación Nuclear del Néguev en la ciudad de Dimona.

Este inesperado incidente provocó confusión no solo en la narrativa israelí, sino también en la cúpula militar, que se vio obligada a admitir su fracaso y a abrir una investigación sobre las causas del fracaso del sistema de defensa en interceptar al misil que se acercó a una sensible ubicación nuclear, y eso sucede después de una operación aérea militar contra Siria que requirió la máxima preparación para enfrentar una respuesta.

  • Los misiles de la resistencia alcanzaron Tel Aviv, al Quds (Jerusalén) ocupada y los asentamientos de Otef Gaza (Otef Aza)
    Los misiles de la resistencia alcanzaron Tel Aviv, al Quds (Jerusalén) ocupada y los asentamientos de Otef Gaza (Otef Aza)

En la Batalla de la “Espada de Jerusalén”, anunciada por las facciones de la resistencia palestina, aparece la nueva estrategia de las unidades de misiles en Gaza, representada por el lanzamiento de un gran número de misiles en un tiempo récord; así fue transmitido por los medios israelíes, que mencionaban que el lanzamiento de trescientos cincuenta misiles en menos de veinte minutos hacia el sur y el centro del territorio palestino ocupado, contribuyó a superar una gran cantidad de misiles del sistema.

La otra táctica utilizada por la resistencia palestina para engañar al radar de la Cúpula fue la de lanzar cientos de misiles hacia los asentamientos con “diferentes ángulos de fuego”, según Alex Fishman, analista de asuntos militares del periódico «Yediot Aharonot».

Temor israelí de quedarse sin arsenal de misiles de la “Cúpula de Hierro”

Algunas otras fallas en el sistema israelí fueron señaladas por el comandante de la Octogésima Primera Unidad de Tecnología en el ejército israelí, el general Yossi Langotsky, que incluyen la interceptación de misiles por encima del área objetivo, restricciones a la interceptación de misiles balísticos lanzados de medio y largo alcance, y su incapacidad para lidiar con los misiles maniobrables y precisos de la resistencia, es decir, los misiles que los escenarios israelíes esperan estén fuertemente presentes en las próximas guerras.

Asimismo, a los funcionarios israelíes también les preocupa que las guerras prolongadas hagan que se les agoten la existencias de los misiles de la “Cúpula de Hierro”, especialmente porque algunos misiles de la resistencia requieren del lanzamiento de dos misiles desde el sistema para derribarlos, mientras que la producción de nuevos misiles requiere de un largo período de tiempo, y esto puede no estar disponible en tiempos de guerra.

En cuanto al costo, las cifras muestran la magnitud de las pérdidas materiales sufridas por “Israel” con cada lanzamiento de misil de las baterías del sistema, cuyo costo asciende a cincuenta mil dólares, además del costo de una batería, que asciende a más de cincuenta millones de dólares.

Fuente de origen: Al Mayadeen
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