Comando Sur protegerá pasteras uruguayas

Fray Bentos: El Comando Sur de EE.UU. entrega tres lanchas para garantizar la seguridad de Botnia. El ministro de Defensa uruguayo también reveló las tratativas para la compra de un helicóptero y equipamiento bélico, que también serían destinados a la futura base castrense que se instalará cerca de la pastera.

Por Mario Bermudez

El Comando Sur (USSOUTHCOM por sus siglas en inglés de United States Southern Command), es una unidad de militar de Estados Unidos cuyo objetivo es “combatir” aquello que el Departamento de Estado señala como amenazas, mediante acciones directas o indirectas. El Comando Sur está a cargo de las bases militares estadounidenses en lo que aquel país denomina su patio trasero.

La más famosa quizá sea Guantánamo en la que desde 2011, funciona la prisión donde aún hay un número importante de personas a las que ilegalmente se las detuvo en diversos países, se las trasladó en vuelos clandestinos a mazmorras remotas donde se las torturó y encarceló bajo supuestos cargos de terrorismo internacional. A esas personas nunca se las ha sometido a la Justicia y todavía permanecen en el limbo.

En Honduras, el Comando Sur también controla el presidio de Soto Cano, donde supo funcionar, uno de los centros clandestinos de tortura más salvajes durante la denominada Guerra contra el Terrorismo. De la USSOUTHCOM dependen varios centros de operaciones en Aruba, Curazao y El Salvador, y redes de radares instalados en Perú, Colombia y varios países caribeños.

El Comando Sur es un mando conjunto integrado por más de 1.200 efectivos militares y civiles en representación del Ejército, Armada, Fuerza Aérea, Marines, la Guardia Costera, y varias agencias federales norteamericanas. Está integrado por una Fuerza de Operaciones Especiales -al que reportan, con absoluta naturalidad, comandos capaces de asesinar con la mirada y pernoctar seis meses en el Sahara profundo con medio litro de agua como si nada. También cuenta con dos Fuerzas de Tareas Conjuntas, una Joint Interagency Task Force, y oficinas de Asistencia que, se encargan de realizar misiones de seguridad.

Es histórica su vinculación a la tristemente célebre Escuela de la Américas, donde aún se entrena y capacita a oficiales de fuerzas latinoamericanas en contrainsurgencia y en la que supieron ser adiestrados varios militares de la dictadura cívico, militar y eclesiástica que azotó a nuestro país entre 1976 y 1983. Muchos de ellos recibieron allí un doctorado Honoris Causa en prácticas genocidas. Antes funcionaba en Panamá y ahora lo hace en el Estado de Georgia.

No por nada, entre 1898 y 1994, EE.UU. intervino en más de 40 Golpes de Estado en países de América Latina en los que instaló tiranías y dictaduras militares atroces.

El Almirante que abandona el barco

Pese al semejante pedigree del Comando Sur, el ministro de Defensa uruguayo, Javier García, recibió al Jefe esa unidad militar, el almirante Craig Faller. “La visita del almirante Faller es de naturaleza diplomática, con el objetivo de realizar intercambios respecto a la relación en materia de seguridad y defensa de ambos países”, consta en el proyecto de ley que el Ministerio de Defensa, con la firma del presidente Luis Lacalle Pou, envió la semana pasada al Parlamento autorizando el ingreso a territorio uruguayo de tres grupos de militares norteamericanos por espacio de más de 10 días. Además de militares y funcionarios del USSOUTHCOM, el proyecto de ley elevado al Parlamento uruguayo y que ya fue aprobado, incluye el ingreso de una aeronave de transporte militar, armas cortas de seguridad para custodia, municiones y equipos de comunicaciones.

Junto al Almirante Faller, llegaron a Montevideo su Asesora en Política Exterior, su Secretario Ejecutivo, dos ayudantes militares, dos funcionarios especializados en asuntos político-militares, personal de seguridad y comunicaciones y un intérprete, pilotos y tripulación de una aeronave militar. Todos ellos estarán en Uruguay hasta este 9 de abril con el foco puesto en programas de capacitación en materia de defensa y seguridad y están previsto encuentros  con jefe del  Ejército uruguayo, Gerardo Fregossi, y “altas autoridades militares y del gobierno uruguayo para conversar acerca de los históricos lazos bilaterales de defensa entre nuestros países”.

Como advertirá el lector en párrafos subsiguientes, de lo que menos hablarán todos estos sujetos será de lazos, de historia o de países. Más bien irán a los bifes sobre otros asuntos.

Sin embargo, este militar norteamericano, que viajó por primera vez a Uruguay desde que asumió el cargo en 2018, está a punto de ser reemplazado. Es que el Presidente de los Estados Unidos, Joseph Biden, el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, designó a la Teniente General Laura Richardson, como nueva jefa del Comando Sur, lo que la convertirá en la primera mujer que dirige esa unidad encargada de las operaciones militares estadounidenses en Latinoamérica y el Caribe.

No obstante, el ministro García recibió al almirante en franca retirada, Ocurrió este martes 6 de abril en Montevideo y Faller destacó la “valiosa” relación de cooperación entre ambos países y calificó a Uruguay como un “importante socio en materia de seguridad”.

El teatro de operaciones

Pero más allá de cortesías protocolares, el ministro García se despachó con una revelación que suele ser inusual cuando se está iniciando una negociación para la compra de pertrechos y equipamiento militar. Porque se supone que esas tratativas, suelen mantenerse en la discreción. Pero lo cierto es que García contó, públicamente, que hay iniciadas negociaciones, con las Fuerzas Armadas y el complejo militar industrial norteamericano, para adquirir tres embarcaciones, varios vehículos blindados y un helicóptero.

Cuando el huésped grumete desapareció de la escena impulsado por una ráfaga a barlovento, García aprovechó para treparse por estribor al taburete. Y fue que anunció que, en el contexto de un “trabajo de cooperación material” que está llevando adelante con el gobierno de los Estados Unidos, uno de los objetivos es la renovación de parte de la flota de la Prefectura uruguaya. En esa negociación que está teniendo lugar, está incluida la incorporación de tres lanchas patrulleras fluviales que se destinarán al patrullaje del río Uruguay en el área de frontera en Fray Bentos y, que según indicó el ministro García, sería “una donación desde el punto de vista de que no tiene costo material”, sino de “puesta a punto”.

Todo lo anterior, dicho en léxico vernáculo, significa que Lacalle Pou y sus medievales socios de la Coalición Multicolor, reinstalan la trasnochada hipótesis de conflicto bélico con Argentina por la presencia de Botnia, a la que hay que proteger de cuanto destornillado ande suelto, especialmente si proviene de Gualeguaychú. Un jardín que ya supieron cultivar otros paranoicos predecesores que habitaron la Torre Ejecutiva, sede del Gobierno oriental.

Lo que García no contó a los periodistas uruguayos es en que consiste el acuerdo al que arribaron ambos países para que la Armada uruguaya reciba los tres navíos de patrulla costera y los coloque en el nuevo teatro de operaciones a la vera de Botnia, en Fray Bentos. El denominado  Excess Defense Article (EDA), es un programa por el cual Estados Unidos dona o vende a un precio reducido equipamiento de defensa propio para modernizar a Fuerzas Armadas extranjeras. Al parecer, en este caso se trata de una donación, aunque Uruguay asume los costos de logística y acondicionamiento asociados al traslado de las tres embarcaciones hasta el puerto de Montevideo.

Al ser consultada la Embajada de EE.UU en Montevideo, explicaron que “la Oficina de Cooperación de Seguridad en Uruguay está coordinando la transferencia de estos buques con el Ministerio de Defensa de Uruguay además de haber cursado una invitación a realizar una inspección visual de los barcos en anticipación y como inicio del proceso de transferencia, estipulado para el mes de abril”.

García afirmó que “estamos hablando de tres embarcaciones que son muy nuevas para nosotros, porque el promedio de antigüedad que tienen nuestros buques es de 60 años, y estas tienen 15, así que estamos hablando de cuatro veces menos que lo que tenemos aquí” y señaló que se están “afinando los detalles” para que los costos de puesta a punto “sean los mínimos posibles”. Asimismo, indicó que estos patrulleros fluviales están operativos en este momento en la Guardia Costera de Estados Unidos, y que la idea es concretar la adquisición este año.

García también reveló que habló con el Almirante Faller sobre “la posibilidad de acceder a algún helicóptero, y estamos esperando para concretarlo”, aunque señaló que esa negociación “recién” comenzó. Si bien García no especificó el posible destino de esa aeronave, todo hace presumir que también sería destinada a la futura base militar que se construirá en Fray Bentos, la cual incluye un helipuerto, ubicado en cercanías de la planta de celulosa Orión de UPM.

El ministro de Defensa uruguayo García apuntó certeramente que “la visita del Comando Sur a Uruguay es un tema que nunca se ha interrumpido” y que “en los últimos 15 años vinieron cuatro veces”. Los jefes del Comando Sur de los EE.UU. son asiduos visitantes del Uruguay: antes hubo encuentros que se celebraron en 2007, 2010, 2012 y 2016.

La Lepra

Es bastante conocida aquella situación relatando lo ocurrido entre Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez un día después que este último, envió su autorización para el comienzo del funcionamiento de la pastera Botnia. La escena tuvo lugar en el marco de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno que se celebraba en Santiago de Chile. Pero antes, permítanme amables lectores, un breve interludio.

Hace años, durante una entrevista que le hice en Madrid para la ya desaparecida Revista Humor, Jorge Valdano, que fue a jugar al Mundial de México ’86 con dos valijas – una con efectos personales y otra repleta de libros-, me dijo: «Todas las personas bien nacidas siempre deben guardarse, aunque más no sea, una milésima cuota de criminalidad decente para utilizarla a modo de estocada inapelable».

Cuando en Santiago de Chile, Tabaré intentó un «dejame explicarte esto», Kirchner dibujó un breve garabato de esa decencia criminal que me había referido el exquisito Valdano: «No hay nada que explicar, me apuñalaste a mí y al Pueblo Argentino por la espalda».

En realidad, la mentada versión de lo ocurrido no se debió al hallazgo de ningún avezado cronista que pudo escuchar aquel dramático diálogo. Los términos de aquel duelo con puñales imaginarios, fueron filtrados a la prensa amiga por el entonces Embajador de EE.UU en Montevideo, Frank E. Baxter, quien además lo plasmó con esos términos en un cable reservado que, diligentemente, remitió a sus superiores del Departamento de Estado en diciembre de 2006.

Pero hay varias otras cosas que también sucedieron y que no se conocen tanto.

Precisamente, en aquel 2006, unos meses antes de que se produjera la primera visita de un Jefe del Comando Sur a Montevideo, en medio del conflicto con Argentina por la instalación de la pastera finlandesa Botnia en Fray Bentos, un sigiloso telefonema deletreado desde la Embajada norteamericana en Buenos Aires, provocó cierta alarma.

Fue remitido por el entonces Embajador Lino Gutiérrez, y según consideraba el diplomático, nuestro país amenazaba con romper relaciones con Finlandia por la instalación de la fábrica de celulosa de Botnia: «Como medida de la seriedad con que el Gobierno Argentino (GOA) está tomando esta disputa, un diplomático estadounidense (PROTEGIDO) dijo al Embajador el 1° de marzo que el Vicecanciller argentino García Moritán había dicho al Embajador finlandés en la Argentina que el Gobierno Argentino (GOA) estaba preparado para romper relaciones diplomáticas con Finlandia si la construcción de las plantas continuaba».

Pero lo más perturbador de aquel cable cifrado era lo siguiente: «La disputa por la planta de celulosa con Argentina incluyó todo menos un conflicto armado», comentó el senador del Frente Amplio (PROTEGIDO) durante una reunión privada con un asistente del Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos. Ese mismo legislador recordó la oferta que había hecho el Presidente George W. Bush al Presidente Vázquez en su visita a Uruguay: ‘si me necesitas llámame’. Por lo que razonó que «no sería tan mala idea reforzar nuestra relación militar con los Estados Unidos”. Se destaca la observación respecto a la identidad del legislador frenteamplista, que fue citado por el Embajador Gutiérrez como fuente “protegida” lo que equivale a tachar el nombre de la fuente en el cable clasificado enviado a Washington. (1)

Tiempo antes Jorge Lepra, quien fuera ministro de Industria y Energía del gobierno del entonces Presidente Tabaré Vázquez había calificado de “camisas pardas fascistas” a los miembros del gobierno de Néstor Kirchner a raíz del conflicto entre ambos países por Botnia. Esos comentarios del ex ministro Lepra fueron revelados por el entonces Encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Montevideo, James Nealon, quien mantuvo una reunión con el funcionario uruguayo el 14 de febrero de 2006, según se desprende de un despacho que aterrizó en Washington.

Se da la circunstancia que dicho documento confidencial se redactó pocos días después que la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú iniciara su primer bloqueo al Puente Internacional San Martín. Nealon, por entonces a cargo de la Embajada de su país en Uruguay, se había reunido con Lepra para preparar el viaje que el entonces presidente Vázquez iba a realizar a Estados Unidos

«Lepra explicó la «seriedad» con la que Uruguay veía el conflicto con la Argentina por las plantas de celulosa y pidió sugerencias sobre quién podría asistir en su resolución. Se refirió al gobierno de la Argentina como «la peor cara del partido peronista» y a los militantes que cortaban el puente, fascistas», escribió el diplomático norteamericano.

Seguidamente, el firmante del cable expresó: «Quedamos un poco sorprendidos ante sus duros comentarios sobre el gobierno justicialista de Argentina, el cual consideró ser más «camisas pardas» (fascistas) que de izquierda. Recordó los tiempos en que Juan Domingo Perón había prohibido a los uruguayos entrar a la Argentina durante la década de 1950″, escribió entonces Nealon en uno de sus informes que envió a Washington.

El Encargado de Negocios Nealon relata, en el hermético mamotreto que remitió a la Secretaría de Estado de su país, que «Lepra dijo que estaba convencido de que el gobierno argentino era capaz de cortar el suministro de gas a Uruguay, pese al Mercosur y a otros acuerdos. Por ello el gobierno de Uruguay está considerando la compra de gas natural desde Bolivia a través de Brasil, para satisfacer las necesidades energéticas de Uruguay»(2)

La guerra del cascarudo campechano

Un mes después de su encuentro con la lepra, en marzo de 2006, Nealon volvió a teclear: «El conflicto sobre las plantas de celulosa se descontroló durante la presidencia argentina (del MERCOSUR). Nadie esperaba un conflicto tan áspero, no sólo por las tradicionales relaciones de buena vecindad entre ambos países, sino también por la percepción inicial de una afinidad ideológica entre Vázquez y Kirchner». El entonces máximo representante diplomático norteamericano en Montevideo completó su misiva afirmando: «Trascendió que el presidente Vázquez se ofendió profundamente con el presidente Kirchner al no recibir una respuesta a su carta personal reclamándole una reunión especial del Mercosur para tratar el tema de las plantas de celulosa».

Posteriormente, en noviembre de 2007, el Embajador Baxter, el mismo que un año antes había filtrado el topetazo entre Tabaré Vázquez y Néstor Kirchner en Chile, reseñó las deposiciones del entonces Ministro de Ganadería José Mujica, en relación con el MERCOSUR y el diferendo celulósico con Argentina.

El texto es estremecedor. Revela cuál era (y debe seguir siendo), el verdadero pensamiento de quien, años más tarde, se convertiría en Presidente uruguayo y al que muchos, dotados de rudimentarias neuronas, consideran como una especie de Artigas con Kálashnikov.

Así reflejó Baxter desde Montevideo lo que salió de las fauces del cascarudo:

«El campechano ministro de Agricultura, Mujica, contribuyó con el coro de opiniones al decir en una entrevista que `el Mercosur no vale un pito`, debido a que el conflicto por la planta de celulosa que se construye en Fray Bentos es una guerra no declarada por Argentina. Mujica evitó mencionar el papel de Argentina hace algunos años al permitir que ganado infectado de aftosa contaminara el ganado en Uruguay, aunque pareció claro en la entrevista que Mujica vinculó la disputa por la planta de celulosa con la necesidad que tiene Uruguay por diversificar sus socios comerciales» (3).

Seguramente si el Oberavá Karay (El Señor que Resplandece) (4) despertara por un instante de su descanso perpetuo en la Plaza Independencia de Montevideo y leyera tamaña aberración sideral, mandaría al cascarudo pepe a copiar mil veces que esas cosas no se dicen, esas cosas no se hacen.

Unos meses antes de ese cable fechado en Montevideo con destino a Washington, el sucesor de Lino Gutiérrez al frente de la Embajada de EE.UU en Buenos Aires, Earl Anthony Wayne, se había reunido con la entonces senadora y candidata presidencial Cristina Fernández. El encuentro tuvo tugar el 20 de septiembre de 2007, duró 45 minutos y se desarrolló en la Residencia Presidencial de Olivos.

Wayne redactó una minuta solo para los ojos de Washington en el que consideraba que la mejor opción para Estados Unidos era que continuara estando al margen de la disputa por las pasteras. Escribió que su «intuición» era que Cristina Fernández iba a ser más «sutil» en el manejo del conflicto. «Esto es particularmente relevante si se busca mejorar la relación con el nuevo gobierno en Argentina» y recomendaba que su país debía «desalentar» cualquier sugerencia uruguaya -como la que había recibido su antecesor Lino Gutiérrez en 2006 de una fuente- para intensificar la cooperación militar y proteger a Uruguay de Argentina. También recomendaba tener la misma postura ante la posibilidad de que esa alianza fuera utilizada para influenciar a los argentinos (5).

El 4 de diciembre siguiente, desde el edificio de Lauro Muller al 1700, sede de la representación norteamericana en Montevideo, se despachó un nuevo cable confidencial hacia destinos múltiples: las Secretarías de Estado y de Defensa, el Consejo Nacional de Seguridad y la Agencia de Inteligencia para la Defensa (DIA). El encabezado no dejaba lugar a dudas: “Uruguay: Escenario para Comandante USSOUTHCOM”, es decir que también estaba a la atención del jefe del Comando Sur.  En el envío de 12 páginas, el Consejero de Seguridad de la Embajada, Harding,   precisaba el decidido respaldo de su país a Botnia, censuraba la postura asumida por el entonces Presidente Lula da Silva respecto a la presencia de Botnia y demostraba claramente a quien apoyaba (y sigue apoyando) en el conflicto pastero que está destruyendo el río Uruguay: «Si bien el Gobierno de los Estados Unidos se ha mantenido neutral, votamos para apoyar el préstamo de la CFI del Banco Mundial al proyecto. (…) Los uruguayos se han sentido intimidados por el trato de Argentina y decepcionados por la indiferencia de Brasil». (6)

No fue Tabaré Vázquez el único que deliró con un supuesto conflicto bélico con nuestro país a causa de la instalación de la pastera fraybentina. Mucho antes de ser electo presidente, José Mujica pensaba igual y además, se tomó el trabajo de compartir su clarividente y transformador silogismo de filosofía cambalachera con el Embajador del Vigía de Occidente.

De la boca para afuera, Vázquez y Mujica gritaban su admiración hacia los charrúas, pero en verdad, lo que siempre prefirieron, fue al séptimo de caballería. Ambos personajes están dentro de la lista de los máximos exponentes que fingen una moral que nunca tuvieron ni tendránEl que aún vive, nunca podrá desmentir a su intelecto sin evitar insultar la inteligencia de quienes lo votaron y a quienes traicionó. François Maurice Adrien Marie Mitterrand, en privado, despreciaba desde las tripas a estos fariseos con una frase lapidaria: “socialistes en plastique” (socialistas de plástico).

La historia, le guste a quien le guste, siempre se encarga de poner en su lugar a los merodeadores de los artificios.

Por los próximos 30 años, Botnia detenta el monopolio forestal en Uruguay. Disfrutará de un Ferrocarril y una Terminal Portuaria. Posee dos pasteras, una funcionando y otra en construcción. No paga impuestos. Exporta en régimen de Zona Franca. Sus CEO´s ocultan beneficios al fisco finlandés y los blanquean en paraísos fiscales. Y jamás de los jamases será alcanzada por ninguna ley presente o futura que se quiera sancionar y promulgar para controlarla.

Para cuidar todos estos chiringuitos, le faltaba un ejército a su entera disposición.

Y si nadie lo remedia, más rápido que pronto, lo tendrá.

MARIO BERMUDEZ

Notas

(1) Ámbito Financiero. “Uruguay sondeó a EEUU por apoyo militar durante conflicto por pastera Botnia”. Buenos Aires, 6-3-2011. https://www.ambito.com/politica/wikileaks-uruguay-sondeo-eeuu-apoyo-militar-conflicto-pastera-botnia-n3671471 Diario Perfil. “La opinión del ex Presidente uruguayo sobre el matrimonio argentino. La oferta de Bush por las armas”. Buenos Aires, 6-3-2011. https://www.perfil.com/noticias/politica/wikileaks-tabare-vazquez-consideraba-fascistas-a-los-kirchner-20110306-0021.phtml

(2) La Nación. Montevideo, 7-3-2011. https://www.lanacion.com.ar/politica/en-uruguay-llamaban-fascistas-a-los-kirchner-nid1355520/

(3) Cadena 3 y Telediario. Montevideo, 6-3-2006. https://www.telediariodigital.net/2011/03/wikileaks-el-gobierno-uruguayo-tildo-de-fascistas-a-los-kirchner/

(4) Los paraguayos y guaraníes misionenses llamaban a José Gervasio Artigas como Karay Guazú (‘Gran Señor’), un título que le dieron al Supremo José García Rodríguez de Francia y Velasco y también a Francisco Solano López. El historiador Gonzalo Abella recoge el apodo Oberavá Karay (‘Señor que Resplandece’), título con que los guaraníes de Curuguaty se referían a Artigas.

(5) Diario El Argentino. “Cables de Wikileaks revelan más situaciones sobre Botnia”. Gualeguaychú, 27-3-2011. https://www.diarioelargentino.com.ar/noticias/89250/cables-de-wikileaks-revaln-mas-situaciones-sobre-botnia

(6) Embajada de Estados Unidos en ROU. “Uruguay: Scenesseter for Comander USSOUTHCOM” (“Uruguay: Escenario para Comandante USSOUTHCOM”). Cable Confidencial 07MONTVD1017_a 18595 (Text online 12 pages), para los Secretarios de Estado y de Defensa, Consejo Nacional de Seguridad, DIA-Agencia de Inteligencia para la Defensa (Washington) y USSOUTHCOM (Sede Comando Sur-Miami) enviado a las 16:48 del jueves 7-12-2006, página 8. Copia completa en el archivo del autor.

Con información de La Diaria y Semanario Búsqueda (Montevideo)

Fuente de origen: Máxima Online
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