Crimen de lesa humanidad. Las niñas de Paraguay

(Por Stella Calloni)

El estremecedor silencio del gobierno paraguayo sobre la desaparición de la niña de 14 años Carmen Elizabeth Oviedo Villalba hija de los prisioneros políticos Carmen Villaba y Alcides Oviedo, después de que en Septiembre pasado las Fuerzas de Tareas Conjuntas (FTC) del ejército de ese país asesinaran a Lilian Mariana y María Carmen Villalba, ambas de 11 años, de la misma familia, que vivían en Misiones, Argentina y habían viajado a Paraguay para ver a sus padres, ha provocado una ola de indignación y demandas urgentes de organismos de Derechos Humanos.

El gobierno de Abdo Benítez celebró el pasado 2 de septiembre el operativo “de inteligencia” realizado por la FTC en una zona de bosques en el distrito de Iby Yaú en el límite fronterizo de los departamentos de Concepción y Amambay declarando que habían sido abatidas dos guerrilleras “en un enfrentamiento cuyo resultado fue exitoso”.

Las niñas habían sido vestidas con ropas supuestamente usadas por las guerrillas, en un operativo similar a lo realizado por los militares colombianos que denominan “falsos positivos” llevando jóvenes y adolescentes contratados para trabajar con ellos y asesinándolos para presentarlos como guerrilleros y obtener premiaciones, en uno de los actos más aberrantes entre las violaciones y crímenes de lesa humanidad que se cometen a diario en Colombia.

De hecho el ejército colombiano está asesorando junto con israelíes y tropas estadounidenses a militares y policías de Paraguay. Lo más grave es que no se sabe cuántos casos habrá en ese país de asesinados en “prácticas” de presuntos “combates” y “entrenamientos” en contrainsurgencia de los que son víctimas campesinos de cuyas muertes nada se sabe.

En el caso de la niña de 14 años desapareció desde el 30 de noviembre pasado cuando perdió contacto con su tía Laura Villalba detenida esta semana y llevada a un cuartel militar, quien logró testimonios de comunidades campesinas estableciendo que Carmen Oviedo Villalba fue llevada con violencia por un grupo de uniformados. Otros testimonios hablan de civiles.

Cármen Elizabeth, vivía-como sus dos primas asesinadas- en Argentina desde hace diez años y también había viajado a Paraguay como ellas y su tía Laura pero no pudieron retornar al cerrar las fronteras por la pandemia de coronavirus.

Esto fue denunciado en un conferencia de prensa virtual en Buenos Aires, con transmisiones desde Paraguay y la provincia de Misiones, por su tía Miriam Villalba, Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, integrantes de la Gremial de Abogados y Abogadas de Argentina, y  otras organizaciones de derechos humanos locales y de Paraguay, como la Liga Arnetina por los Derechos Humanos.

Lo que sucede hoy en Paraguay es la continuidad de un plan concebido en tiempos de la dictadura de Alfredo Stroessner que cuenta con el apoyo de Estados Unidos, Colombia e Israel”, denunció Pablo Pimentel, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza, el municipio más populoso del conurbano bonaerense, como lo señala Resumen Latinoamericano.

En un comunicado la Gremial de Abogadas y Abogados de la República Argentina denuncian que “la estrategia de la inteligencia militar del gobierno paraguayo” apoyado por Estados Unidos, Israel y Colombia “detectó que en el verano pasado varios niños residentes en Argentina cruzaron a visitar a sus padres –sea que estén en el monte o presos– y pretendieron obtener una superioridad en la lucha contra el Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) golpeando “donde duele”: golpeando sobre los niños. Eso obligaba a los padres a tener que moverse de otra forma y en desventaja, considerando el peligro que pesaba sobre sus hijos”, Destacan que ante esta situación estaban escondidas la niña Carmen Oviedo Villalba y su tía Laura .

También denuncian que este es un caso “típico de Desaparición Forzada por parte del Estado paraguayo”. Ante esta situación se propuso una campaña nacional e internacional para terminar con la impunidad que rodea estos crímenes, demandar la aparición de la niña desaparecida y la libertad de Laura Villalba.

Por otra parte vale analizar qué otras intenciones tienen los promotores de esta verdadera tragedia humanitaria. En septiembre pasado con el asesinato de las dos niñas, se intentó desde Paraguay imponer la idea de que Argentina era un refugio de “guerrilleros” paraguayos, lo que obligó a una severa respuesta de la cancillería argentina.

En esta ocasión, cuando se anuncia un esfuerzo especial para recuperar al Mercado Común del Sur, y un posible encuentro entre los presidentes de Paraguay y el de Argentina Alberto Fernández dentro de las diversidades existentes, este hecho es un nuevo disparador ya que nadie puede ignorar que en el caso de las tres niñas, dos asesinadas y una desaparecida, vivían y estudiaban en Misiones, provincia limítrofe argentina, con Paraguay.

Históricamente a Misiones, Formosa o Chaco llegaban a refugiarse miles de paraguayos huyendo en su tiempo de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989) y también los que víctimas de las consecuencias económicas que convierte en desterrados a miles de campesinos paraguayos despojados de sus tierras por  los grandes empresarios sojeros, que tienen sus propios escuadrones de la muerte, que han dejado centenares de víctimas en el país vecino para los que nunca hubo justicia..

Es imposible olvidar que por la frontera de Misiones con Paraguay fueron entregados a ese país las víctimas de la Operación Cóndor, la coordinadora de la muerte de las dictaduras del Cono Sur en los años 70, varios de cuyos documentos fueron encontrados el 22 de diciembre de 1992, en lso archivos dictatoriales en la capital paraguaya Asunción, por las denuncias del sobreviviente de la dictadura Martín Almada y familiares de desaparecidos como el médico Agustín Goiburú, secuestrado por militares argentinos y entregado y desaparecido a manos de del régimen criminal de Stroessner.

De la misma manera fueron entregados argentinos a la dictadura local y se realizaban operaciones conjuntas de cacerías de militantes políticos que denunciaban a esas dictaduras. Por todas estas razones es más que urgente la actuación de organismos internacionales, para detener ya la escalada terrorista que se intenta instalar en la región nuevamente.

Fuente de origen: Solidaria.info

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