EEUU pide embargar el petróleo iraní inmovilizado en Gibraltar

Estados Unidos solicitó a Gibraltar, en nombre de la cooperación judicial internacional, el embargo del petrolero iraní detenido desde hace un mes, anunció este jueves el ministerio público en Gibraltar, cuando la justicia gibraltareña se disponía a liberarlo.

El Tribunal, que debía decidir si prolongaba o no la inmovilización del petrolero «Grace 1», sospechoso de transportar petróleo hacia Siria en violación del embargo europeo, aplazó la vista hasta las 16:00 horas.

«El Departamento de Justicia estadounidense ha solicitado el embargo del «Grace 1″ alegando una serie de motivos que están siendo examinados», agregó un portavoz del gobierno.

Sin esta demanda, recibida a la 01:30 horas de la madrugada (23:30 GMT del miércoles), «el barco se habría marchado», declaró el presidente del Tribunal, el juez Anthony Dudley.

Este tipo de solicitudes judiciales consisten generalmente en demandar al tribunal de un país que aplique la decisión de otro órgano judicial extranjero.

Mientras tanto, el capitán y los tres oficiales del «Grace 1», que se hallaban en libertad bajo fianza, fueron formalmente liberados, anunció un portavoz del gobierno de Gibraltar, situado en el extremo sur de la península ibérica.

El «Grace 1», cargado con 2.1 millones de barriles de petróleo, fue retenido por la policía de Gibraltar y las fuerzas especiales británicas el 4 de julio, provocando una crisis diplomática entre Teherán y Londres.

Teherán contestó las acusaciones vertidas y acusó a Reino Unido de «piratería», alegando que la captura del buque produjo en aguas internacionales.

Dos semanas más tarde, el 19 de julio, Irán inmovilizó en el estrecho de Orduz un petrolero británico, el Stena Impero, señalando de «no respeto del código marítimo internacional».

La diplomacia parecía a punto de desactivar la crisis. El martes, un alto responsable de la autoridad portuaria iraní anunció que se había producido un intercambio de documentos con el objetivo, según el investigador del instituto Chatham House de Londres Sanam Vakil, de garantizar que la carga del buque iraní no sería entregada en Siria.

De hecho, la vista ante el Tribunal Supremo «debería haber transcurrido de otra manera», declaró el abogado Joseph Triay, representante de la fiscalía gibraltareña. «Debía ser una demanda de levantamiento de la orden de suspensión», explicó.

Fuente de origen: El Economista

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