Alertan por escalada de militares en el Estado brasileño

La designación, por primera vez en 18 años, de un general al frente del Ministerio de Defensa indica una escalada de la participación de los militares en la dirección del Estado brasileño, alertó hoy el sitio Opera Mundi.

 

De inusual relevo calificó el director del portal, Breno Altman, la nominación del general Joaquim Silva y Luna para asumir la cartera castrense en reemplazo de Raúl Jungmann, quien se afirma será titular del flamante Ministerio Extraordinario de Seguridad Pública.

Ese proceso de militarización acelerada puede ser la respuesta de Temer a los movimientos en los cuarteles bajo el eco de las declaraciones del general Mourao: para no tener al generalato como alternativa externa al bloque civil golpista, lo mejor sería transformarlo en socio explícito de la contrarrevolución preventiva, señaló.

En septiembre del pasado año el entonces general en activo Antonio Hamilton Mourao (hoy en la reserva) defendió públicamente una intervención militar en el país y advirtió que ante la crítica situación imperante los poderes del Estado deberían buscar una solución.

Si no lo consiguieran, advirtió, llegará la hora en que (los militares) tendremos que imponer una solución y ésta ‘no será fácil, ella traerá problemas’, afirmó.

A juicio de Altman, la designación de un general para comandar el Ministerio de Defensa está asociada al creciente peso del general Sergio Etchegoyen, jefe del Gabinete de Seguridad Institucional, y a la intervención federal en Río de Janeiro, también comandada por un general de Ejército.

Este paso, acotó, ‘refuerza la tendencia autoritaria y represiva que va demoliendo el pacto democrático de 1988 y construyendo en su lugar un sistema político híbrido en el cual las libertades democráticas y la soberanía popular, reducidas, pasan a respirar por aparatos’.

Por su parte, y en un comentario amplificado por el diario digital Brasil 247, el periodista Kennedy Alencar también criticó el anuncio de que el actual ministro de Defensa Jungmann será sustituido por el general Silva y Luna, rompiendo una tradición altamente simbólica para un país que vivió una dictadura militar de 21 años.

Michel Temer está en franca aproximación con los militares. Entregar el comando de la Defensa a un general genera empatía con los comandantes de las Fuerzas Armadas y la cúpula militar. Mas, la quiebra de una tradición tan simbólica constituye un retroceso político, valoró.


Fuente: Prensa Latina

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