Guerra en Yemen: Pinocho en Bruselas

Por Abdulsalam Al-Dhahebi para Data Urgente. Miembro de Sheba Rights for Democracy and Human Rights, desde Luden, Suecia.

El 22 de febrero de 2018, el ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí, Adel Al-Jubeir, llevó el conflicto de Yemen a un nivel completamente nuevo. Durante su discurso frente a la comisión extranjera del Parlamento Europeo en Bruselas, el Sr. Al-Jubeir trató de engañar a su audiencia de forma deliberada, con obvias mentiras sobre la situación que atraviesa el país.

Al-Jubeir afirma que esta es una guerra impuesta a Arabia Saudí, cuya intervención militar es producto del pedido del presidente yemení Abd Hadi y que confía en las resoluciones de la ONU sobre la intervención militar. Como se sabe, una mentira es un acto intencional que pretende engañar a alguien. Aquí tenemos una muestra. El 26 de febrero de 2014, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) adoptó la resolución 2140 que subrayaba la necesidad de implementar una transición política. Ésta designaba que Ali Abdullah Saleh, Abdullah Yahya Al Hakim, Abd Al-Khaliq Al-Huthi, ex presidente y líderes de los Houtis respectivamente, estarían sujetos a la prohibición de viajar y congelaba sus activos. El 14 de abril de 2015, el CSNU adoptó la resolución 2216 dirigida a apoyar una transición política expresando preocupación por la situación humanitaria en el país, por la unidad territorial y la soberanía, por la paz en toda la región y por la intervención militar de la Coalición comandada por Arabia Saudí. La inquietud por el bloqueo que este último había impuesto sobre Yemen se hizo notar unas semanas antes de que se conociera esta resolución. El 26 de marzo, el ex Enviado Especial de la ONU para Yemen, Sr. Jamal Benomar, había declarado frente al Consejo de Seguridad que “cuando comenzó esta guerra, la coalición liderada por Arabia Saudita era consciente de que los yemeníes estaban cerca de un acuerdo que incluía la repartición del poder entre todas las partes en conflicto, incluidos los houtis.” Esta transición política se vio interrumpida por la guerra. La Coalición tenía la intención de reinstalar al presidente depuesto, aunque su mandato hubiera expirado y no tuviera apoyo entre la población yemení.

Aeropuerto de Yemen

Nuevamente, El Sr. Al-Jubeir intentó encubrir las aventuras perpetradas por su monarca alegando que los houtis estaban bloqueando las ciudades, provocando la hambruna generalizada de su propio pueblo. Mientras tanto, los informes provenientes de distintas organizaciones internacionales y una reseña sobre Derechos Humanos y Sanciones Internacionales elaborada por el Reportero Especial de la ONU, Idriss Jazairy, subrayaba que el bloqueo aéreo y naval impuesto a Yemen por las fuerzas de la Coalición desde marzo de 2015 era la causa principal de la catástrofe humanitaria, al haber éste restringido e interrumpido la importación y exportación de alimentos, combustible y suministros médicos, así como la ayuda humanitaria. Jazairy agregó que el bloqueo aplicado por las fuerzas de la Coalición implicaba una variedad de restricciones arbitrarias, como la irracional demora y/o la denegación de la entrada de embarcaciones a los puertos yemeníes. Las fuerzas lideradas por Arabia Saudí bombardearon la pista de aterrizaje del Aeropuerto de Saná en numerosas ocasiones, incluso después de ser reconstruida una y otra vez. También fueron prohibidos los vuelos civiles y, en varias oportunidades, los que transportaban ayuda humanitaria previamente autorizada. Después de que la coalición impusiera el cierre del Aeropuerto de Saná, al menos 10.000 personas que necesitaban tratamientos médicos fuera del país fallecieron. La restricción aplicada por la Coalición sobre el espacio aéreo y el cierre del Aeropuerto de Saná comenzó hace tres años, según el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) y el Ministerio de Salud de Yemen.

Cuando los hechos en general y los crímenes en particular fueron expuestos con tanta claridad, los saudíes tuvieron entonces que recurrir a la excusa llana para justificar su posición: la vil mentira. Fue así como el Sr. Al-Jubeir, de manera descarada, comenzó a difundir que los Houtis estaban utilizando niños en los campos de batalla e instalando minas en todo el país. El desarrollo de los acontecimientos expuso la falsedad de estas versiones, mientras los informes de la ONU y de otras organizaciones internacionales aclararon que la mayoría de las bajas civiles eran producto de los ataques aéreos efectuados por la Coalición liderada por Arabia Saudí. Como si esto fuera poco, varias organizaciones reconocidas como Amnistía Internacional y Human Rights Watch denunciaron que esta alianza militar utilizó (y sigue utilizando) bombas de racimo y minas terrestres en áreas muy pobladas de todo el país.

El Reino saudí y sus patrocinadores internacionales creen que pueden crear farsas y engañar a toda la comunidad internacional utilizando su poder e influencia para aislar a Yemen del mundo y de los medios internacionales, prohibiendo el ingreso de periodistas y cadenas de noticias extranjeras al país. El llamado “gobierno yemení legítimo”, es decir, la autoridad leal a los saudíes no otorga los permisos necesarios para entrar al país.

Otro método que la Coalición utiliza para aislar a Yemen y mantener la impunidad necesaria para cometer allí crímenes de guerra y violaciones sistemáticas de los derechos humanos, consiste en sabotear los esfuerzos de la comunidad internacional para establecer una Comisión de Investigación Independiente. Esta comisión estudiaría la situación objetiva y proporcionaría un resarcimiento a aquellos cuyos derechos han sido vulnerados.

Por otro lado, la Comisión Nacional de Investigación no trabaja adecuadamente en lo que respecta a los crímenes de guerra que se cometen en Yemen. De hecho, en el último informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, esta es descripta como una entidad parcial con falta de criterio ya que el presidente exiliado yemení, que reside en Riad y es leal a la Coalición, es parte de la misma.

Lamentablemente, estos sujetos lideran el espectáculo montado en torno a la guerra que azota a Yemen. La Coalición liderada por Arabia Saudí y otros países dice respetar las leyes y normas internacionales, mientras la comunidad internacional pone a disposición de sus representantes los estrados de sus instituciones, utilizados para diseminar mentiras, fabricar historias falsas y negar la realidad. Estas acciones están socavando los derechos humanos de los yemeníes y, en consecuencia, los de todos los ciudadanos del mundo.

Traducción para Data Urgente: Alejandra Loucau

 

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