Lejano Oriente: De Huawei y otras cosas…Por Jorge Luis Ubertalli Ombrelli

El 1 de diciembre del pasado año una noticia dio cuenta de que en Vancouver, Canadá, había sido detenida la Directora Financiera de la compañía china Hawei, Meng Wannzhou, acusada de crear una empresa ficticia para sortear sanciones contra Irán. La empresa citada, cuyo creador Ren Zhengfei, es padre de la  detenida, es un gigante tecnológico chino que produce celulares, tablets, relojes y dispositivos de conexión inalámbrica, todos de última generación, que compite en el mercado de los denominados 5G con las empresas norteamericanas y de otros países.

La respuesta china no se hizo esperar. En el mismo diciembre, luego de la detención de Meng, fue detenido en China Michael Kovrig, ex vicecónsul canadiense en Beijing y luego cónsul de ese país en Hong Kong. Desde el 2017 Kovrig se desempeñaba en International Crisis Group (ICG), compañía ‘independiente’ que ‘investiga y analiza los asuntos internacionales y las cuestiones de la seguridad global en el noreste de Asia, en particular, en China, Japón y la península de Corea’. (Sputnik, 11/12/2018)

Según la publicación nombrada, ‘las medidas contra Huawei y las tecnológicas chinas comenzaron desde el mandato de Barack Obama. Huawei, que opera desde 1978, fue acusada de ciberespionaje en Estados Unidos en 2007, cuando intentó comprar la compañía norteamericana Bain Capital. En 2003, otra norteamericana, Cisco, acusó a Huawei de copiar su código fuente. También se achacaron a la empresa china, en 2012, los intentos de robar la tecnología del robot Tappy, creado por la norteamericana T-Mobile.’(Sputnik, 16 de mayo). Y como sucede en estos casos en que siempre el muerto se refiere al degollado, el inefable Donald Trump, en el contexto de la ‘guerra comercial’ con China, emitió el miércoles 15 del corriente un decreto que bloquea a Huawei en EE.UU., a través de la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio de EEUU, que incluyó a Huawei  Technologies Co. ltd. y sus 70 filiales en su ‘lista negra’ por actividades ‘contrarias a la seguridad nacional de EEUU’.

La empresa china, que factura 180 mil millones de dólares, es la avanzada del país en el mundo de los 5G, y en noviembre de 2014 anunció la firma de un acuerdo con la operadora móvil rusa Megafon para estandarizar y desarrollar redes 5G de prueba, en vistas a la Copa Mundial de fútbol 2018. El término 5G se utiliza para referirse a la quinta generación de tecnologías de telefonía móvil, ​que sucede a la tecnología 4G. Está previsto que el año entrante se utilice esta tecnología, que permitirá aumentar la velocidad de internet.

Ante la embestida de Trump, Huawei, que el 20 de febrero de 2018 junto a Vodafone completó en España la primera llamada de móvil 5G del mundo, no se quedó de brazos cruzados. “La empresa advirtió en un comunicado que las restricciones adoptadas por la Casa Blanca en su contra, además de infringir sus derechos, afectan a los propios ciudadanos del país norteamericano’.
‘Limitar a Huawei de hacer negocios no hará a Estados Unidos más fuerte ni seguro’, acotó
”(Prensa Latina, 16 de mayo).

Y aunque el gobierno chino también rechazó los últimos movimientos ‘abusivos’ de Washington y advirtió que protegerá con determinación los intereses y derechos de las corporaciones locales, EE.UU., con Trump a la cabeza y anunciando emergencia nacional, no sólo impuso el bloqueo a la empresa china en su país sino que extorsiona a Europa- como lo hizo con Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Japón, que han prohibido utilizar tecnología china en emprendimientos locales- para que homologue su accionar.

Gran Bretaña debate sobre la inclusión de Huawei en el contexto 5G, Alemania se halla en la picota puesta por Trump, que amenazó con reducir su cooperación en materia de inteligencia si Huawei campea por allí, Francia parece hasta ahora no acceder a los deseos de Trump, España por su parte se comprometió con Huawei y otra empresa china, ZTE, a desarrollar sus 5G, la OTAN sugiere que se actúe mancomunadamente en ‘seguridad’…en fin.

Sin embargo, ‘Huawei es, con la sueca Ericsson y la finlandesa Nokia, uno de los líderes mundiales en telecomunicaciones y es el favorito de la mayoría de los gobiernos en todos los continentes para desarrollar la 5G’. (Sputnik, 16 de mayo). Tiene presencia en 170 países del mundo, y no será fácil para EE.UU. soplarle la dama.

Tampoco es fácil morigerar la guerra integral entablada por EE.UU. a China y otros países.

En una reunión llevada a cabo el último 17 de mayo con el canciller iraní Mohamad Javad Zarif, el canciller chino, Wang Yi, se comprometió a mantener el Jcpoa, Acuerdo firmado en el 2015 por China, Rusia, Reino Unido, EE.UU. ( que se retiró del mismo), Francia y Alemania con Irán en relación con el tema nuclear. ‘La batalla por el pacto nuclear iraní es esencialmente una lucha entre el multilateralismo y el unilateralismo. El multilateralismo es la tendencia que sigue la historia’, sostuvo Wang. (Prensa Latina, 19 de mayo).

A pesar de la oposición de un conglomerado de países a la política hegemónica y aventurera de Washington, el país del Norte de América sigue jugando a decir una cosa y hacer otra en cuanto a sus relaciones intenacionales.

Con motivo del abordaje y atraco por parte de EE.UU. el 10 de mayo del carguero de la RPDC (norcorea) «Wise Honest», que transportaba carbón, el representante de la RPDC en la ONU, Kim Song, envió el 17 de este mes una carta al Secretario General de esa organización, Antonio Manuel de Oliveira Guterres, en donde se denuncia la piratería norteamericana.

“Recientemente”- denuncia la misiva- “EE.UU. arrastró a Samoa norteamericana un carguero comercial de la RPDC aduciendo sus leyes nacionales de sanción, lo cual deja conocer que ese país bandidesco no toma en consideración ni el derecho internacional” “La sanción unilateral tal como la ‘ley de sanciones’ contra la RPDC basada en la legislación estadounidense, que ha utilizado EE.UU. como pretexto de desposeimiento del barco, es calificada, según la resolución de la 62ª reunión de la Asamblea General de la ONU, como acto ilegal opuesto a la Carta de la ONU y al derecho internacional. Es un principio universal del derecho internacional que un Estado soberano no puede ser en ningún caso el blanco del poder judicial de otro país. Al despojar ese barco bajo la jurisdicción de la RPDC, EE.UU. cometió un atentado contra la soberanía en violación flagrante de la Carta de la ONU.” (kcna.kp, 18 de mayo)

Pareciera que el carbón coreano atenta también contra la seguridad de los yanquis…

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