Inmigración reaviva el reclamo soberano de Comoras sobre Mayotte

La semana pasada el gobierno de las Islas Comoras se negó a aceptar la repatriación de sus ciudadanos que migraron de manera ilegal a Mayotte, una posesión francesa de ultramar reconocida por la Unión Europea (UE) como parte de su territorio.

Esta resolución, que provocó tensiones entre ambos países, está relacionada con el reclamo histórico del gobierno de Moroni respecto a su soberanía sorbe la isla controlada por París.

De hecho el jueves pasado, por las calles de la capital comorense, se realizó una movilización exigiendo la independencia de Mayotte y su inclusión dentro de la Unión de las Comoras. Como contracara, desde comienzos de este año la población de la isla francesa realizó protestas contra la inmigración ilegal.

Frente a este escenario, recientemente se realizó una declaración conjunta en la cual los ministros de Exteriores de Comoras, Mohamed Elamine Soeuf, y Francia, Jean-Baptiste Lemoyne, reafirmaron su voluntad de renovar el diálogo bilateral con el objetivo de “implementar las medidas para revitalizar las relaciones”, programando una reunión para el 19 de abril.

Comoras se independizó de Francia en 1975 tras un referéndum realizado un año antes en el cual la población apoyó masivamente la conformación de un Estado soberano. Sin embargo los diputados de Mayotte se abstuvieron de votar la declaración de independencia ya que su isla fue la única donde ganó el “No” a la independencia con poco más del 60%.

Aprovechando esta situación el gobierno francés, que siempre había tomado al archipiélago como un conjunto y había establecido por ley que consideraría el resultado global del referéndum, usó a su favor la particularidad mayotense y organizó una nueva votación para 1976. A pesar del rechazo de la ONU el resultado favorable a seguir siendo parte de Francia fue considerado válido por París para balcanizar el naciente país.

En su corta historia Comoras ha sufrido una veintena de golpes de Estado. Muchos de ellos fueron impulsados por los servicios de inteligancia franceses para derrocar gobiernos contrarios a sus intereses. Se destacó entre estos el breve período revolucionario comandado por Ali Soilihi, quién se reivindicaba marxista e impulsó una imporatnte reforma agraria durante su presidencia (1976-1978), hasta que fue derrocado y asesinado.

Desde 2002 se instauró un régimen democrático representativo pero que no logró frenar la inestabilidad. Entre 1997 y 2008 el gobierno central de Moroni tuvo que enfrentar un intento de escisión por parte del gobernador de la isla de Anjouan, Mohamed Bacar, respaldado desde Francia como forma de debilitar el reclamo soberano comorense. Finalmente, con ayuda de tropas de la Unión Africana esta rebelión fue sofocada. No casualmente Bacar se exilió en Mayotte donde recibió asilo político.


Fuente: Notas de Periodismo Popular

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