SiriaLeaks: la reunión secreta del “Small American Group on Syria”

Alejandra Loucau, exclusivo para Data Urgente.

Una nueva filtración ha revelado los planes inmediatos de las potencias occidentales para Siria.  El telegrama confidencial[1] fue publicado y comentado por el periodista y ensayista francés Richard Labevière en rochetmoyen-orient.ch. El correo está firmado por Benjamin Norman, diplomático encargado de los asuntos de Medio Oriente en la embajada británica con sede en Washington.

Este documento fue escrito el pasado 12 de enero y relata el contenido de la primera reunión del “Small American Group on Syria”, un grupo no oficial conformado por Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Arabia Saudita y Jordania.

El “dark meeting” se desarrolló en Washington, un día antes de la comunicación y contó con la asistencia de Hugh Cleary, Jefe del Departamento de Oriente Medio en la Oficina de Asuntos Exteriores británica; Jérôme Bonnafont, director del Departamento de África y Oriente Medio en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia; David Satterfield, Secretario de Estado adjunto de los Estados Unidos para Oriente Medio; el jordano Nawaf Tell, “asesor de asuntos políticos del canciller” y el saudí Jamal al-Aqeel, de profesión “desconocida”.

Las conversaciones entre las partes incluyeron temas como la partición de Siria, la posición de Bashar al Assad, el rol de Turquía y la revitalización de la Convención de Ginebra en desmedro (vía boicot) de las conversaciones de paz patrocinadas por Rusia e Irán en Sochi.

Dividir Siria

Una guerra puede servir para esconder otra. Foto: Sott.net

Aparentemente, no se habló demasiado a cerca de los proyectos de fragmentación estatal. Es sabido que Estados Unidos y sus aliados habían planeado dividir Irak y Siria en pequeños estados dóciles y vulnerables a la injerencia occidental. Se suponía que era este el objetivo principal de Daesh, uno de sus ejércitos de mercenarios, cuyo “Estado Islámico” (de Irak y el Levante) o “Califato” sembraría las condiciones para la creación múltiples entidades administrativas.

Pero el fracaso de la “táctica terrorista” hizo que el recién asumido Donald Trump tuviera que reconocer la derrota, apostando por un recambio generalizado, aunque no absoluto: marines por yihadistas. En este sentido, David Satterfield confirma que el presidente Trump ha decidido incrementar la presencia de soldados estadounidenses en Siria con el fin de evitar que los “iraníes se establezcan permanentemente y se impongan en la búsqueda de una solución política”. Evidentemente, la Casa Blanca ya tiene suficiente con la influencia rusa. El cable revela que los planes para dividir Siria permanecen vigentes pero están “suspendidos”, por lo menos hasta una redefinición favorable del conflicto.

El factor Assad

Según el telegrama secreto, los participantes infieren que la oposición local (apoyada por los occidentales) ha hecho “un progreso importante durante los últimos meses” pero reconocen que la vieja meta que incluía el reemplazo de Assad por un gobierno de transición respondía a un esquema que debían flexibilizar. El principal promotor de esta idea fue el representante estadounidense David Satterfield, quien además respondió al planteo francés de “crear condiciones e instituciones que permitan la realización de elecciones [pero] que impidan que Assad gane”, reconociendo que “no hay una razón flagrante” para evitar que Assad sea candidato. Este escenario nos da una pauta sobre el potencial montaje de una nueva campaña mediática para desprestigiar a Assad o de un evento de falsa bandera para culparlo. De hecho, esto puede estar ocurriendo: la repentina atención que ha suscitado para los medios occidentales la muerte de civiles en Ghouta Oriental, uno de los últimos bastiones de Al Qaeda, resulta llamativa; así como el resurgimiento de la vieja acusación sobre el presidente sirio por el supuesto uso de armas químicas contra su pueblo en la ciudad de Ghouta, en 2013 (evento que, hasta el mismo Secretario de Defensa de EEUU, James Mattis, ha reconocido como carente de pruebas[2]).

Siguiendo con el cable, Satterfield especula que, bajo dichas condiciones, era necesario probar las intenciones de Rusia en cuanto a la posibilidad de que su gestión “consiguiera que el régimen discutiera una nueva constitución, elecciones libres bajo el control de las Naciones Unidas, y la creación de un entorno que favorezca estos dos procesos”, es decir, que favorezca la posibilidad de que Assad no sea elegido nuevamente como presidente de Siria. Para Satterfield se trata de conseguir que los rusos “dejen ir” a Assad.

Sabotear Sochi, reimpulsar Ginebra

El 29 y 30 de enero se reunieron en Sochi, Rusia, más de 1500 delegados sirios de distintos orígenes, confesiones y posiciones políticas. El Congreso del Diálogo Nacional Sirio se realizó a partir de la iniciativa del presidente Vladimir Putin y estuvo patrocinada por Irán, Rusia y Turquía, siendo rechazada por las demás potencias implicadas en la guerra.

Conferencia de Paz en Sochi, 30 de enero de 2018. Foto: sana.sy

Mientras tanto, Francia organizó una conferencia en París con el fin de boicotear las conversaciones de paz en Sochi. La intención de los franceses era que su encuentro retomara los informes de la Misión de la ONU sobre las Armas Químicas y acusara a Bashar al Assad con el fin de impedir que, en el futuro próximo, éste sea candidato a presidente. Estados Unidos y otros 22 países (Turquía participó tanto en Sochi como en París) apoyaron esta cruzada para “castigar a los culpables” del ataque químico de 2013.

En este marco de situación, la lucha de las potencias occidentales por recuperar el terreno diplomático perdido queda de manifiesto. Estados Unidos observa que su participación en las conversaciones de paz patrocinadas por Rusia e Irán “se ha reducido a un nivel sumamente bajo” con el objetivo de reanudar las negociaciones de Ginebra. En tal sentido, los participantes de la tertulia asumieron un hecho real: “Ginebra siguió siendo un fracaso, a pesar de los esfuerzos de Staffan de Mistura”; aunque manifestaron la intención de “revitalizar Ginebra para que Sochi se vuelva irrelevante”.

En otro orden de cosas, David Satterfield explicó que el rechazo turco a las Unidades de Protección del Pueblo Kurdo (YPG) impidió que los kurdos tuvieran representación en Ginebra por lo que, si bien entendía la posición turca, no se podía seguir ignorando a un sector tan importante. Explicó que “los estadounidenses buscaban establecer un liderazgo multiétnico en el noreste de Siria para diluir la hegemonía del YPG”. Por otro lado, Satterfield remarcó la necesidad de imponer la inclusión de las FDS (Fuerzas Democráticas Sirias, principalmente kurdas y bajo control estadounidense) en el proceso de Ginebra.

Es necesario destacar un comentario del autor del telegrama en cuestión. Benjamin Norman aclara que las relaciones entre los Estados Unidos y Turquía son malas y es probable que no mejoren, por lo cual los americanos no se hallan en posición de tratar las diferencias entre las FDS, kurdos y el gobierno turco de manera aislada. El británico sostiene que es Staffan De Mistura quien debe asumir el rol de mediador principal entre estos actores, aceptando que una estructura tripartita compuesta por la oposición, Assad y las FDS se incorpore al mecanismo de diálogo de Ginebra.

A partir de esta discusión, el representante estadounidense promete comunicarse con De Mistura para acordar la reactivación del proceso de Ginebra antes de la reunión del 23 de París (y, por ende, antes de la Conferencia de Sochi) para presionar a los rusos. Las directrices de este acuerdo incluirían “una hoja de ruta política, elementos para la reforma constitucional, una estructura de supervisión que la ONU utilizaría en las futuras elecciones y las pautas para el establecimiento de un entorno pacífico”.

Cierre de la reunión

No se registra una intervención activa por parte de los saudíes y los jordanos. Los primeros sólo advierten que existe un “riesgo de fragmentación entre los diferentes sectores de la oposición” y aprovechan para pedir ayuda a sus socios occidentales “para mantener la cohesión” de los grupos que la componen. Ante este pedido, Satterfield responde que sus representantes deberían “estar más dedicados a buscar una solución política que a disfrutar de grandes salarios y largas estadías en hoteles costosos”. Francia apoya esta observación enfatizando en el mejoramiento de la “comunicación” (probablemente se refiera al vínculo entre los distintos grupos de la oposición). En este contexto, Norman agrega la siguiente acotación: “Desafortunadamente, la Quinta República Francesa no tiene la intención de financiar este esfuerzo”, recordando “que la comunicación de la oposición fue financiada desde un principio por el Reino Unido”.  Se debe señalar que dentro de la mencionada “oposición” se encuentran los grupos terroristas señalados como “moderados” por las potencias occidentales, entre los que se destacan los varios ejércitos de yihadistas que funcionan bajo el mando de Al Qaeda, a través de diferentes nombres y pantallas.

El diplomático británico concluye: “Por el momento, debemos mantener este grupo compuesto únicamente por los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Arabia Saudita y Jordania. Los próximos en ser invitados deberían ser Egipto y Alemania”. Norman añade que Turquía también debería unirse al clan, pero advierte que, en ese caso, la discusión podría verse influenciada negativamente por la cuestión kurda, lo que dificultaría la intención por parte de los occidentales de neutralizar las iniciativas rusas. “Por lo tanto, no es urgente integrar estos últimos tres países.”

En el fin de la misiva el diplomático destaca el consentimiento entre las partes sobre el liderazgo estadounidense “detrás de escena”, acordando mantener la presión sobre Rusia para que deje de respaldar a Al Assad. En tal sentido, los asistentes deciden continuar denunciando la “terrible situación humanitaria en Siria y la complicidad rusa en la campaña de bombardeos sobre objetivos civiles”.

Cualquier semejanza con la realidad es pura casualidad.


Notas

[1] http://prochetmoyen-orient.ch/syrieleaks-un-cable-diplomatique-britannique-devoile-la-strategie-occidentale/

[2] “El general Mattis desmiente las «fake news» de Israel y la OTAN” http://www.voltairenet.org/article199713.html

 

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