Trump anuncia sus primeras medidas

Luego de un discurso de tinte nacionalista en el cual el presidente Donald Trump se presentó como un mesías que “volverá a hacer grande a los Estados Unidos”, no faltaron las frases como “compre trabajo americano”, haciendo alusión a su propuesta de regresar las empresas americanas que se afincaron en el extranjero. Todo esto en medio de una serie de disturbios sociales que se desarrollaron a los alrededores del Capitolio con movimientos sociales y personas abiertamente anti Trump que fueron reprimidas por un amplio operativo de seguridad.

Por otra parte, respecto a la “marcha de las mujeres”, el mandatario se preguntó a través de su cuenta de twitter “¿por qué estas personas no votaron?” Más tarde volvió a tuitear: “Las protestas pacíficas son un sello distintivo de nuestra democracia. Aún si no estoy de acuerdo, reconozco los derechos de la gente a expresar sus puntos de vista”, finalizó.

Asimismo, frente al descontento social, una de las primeras medidas que firmó apenas asumió a su cargo fue un decreto contra el denominado “Obamacare”. Esta medida se orienta a reducir la carga financiera del sistema de salud antes de derogar la ley y ser reemplazada por otra.

En materia de las relaciones internacionales, Israel y Reino Unido serán sus principales prioridades. Prueba de ello es la invitación que realizó, horas después de su asunción, a la primera ministro británica, Theresa May, y al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para conversar sobre el “Brexit” y sus consecuencias, así como asegurar el apoyo de las políticas del gobierno de Tel Aviv.

Otra medida más bien simbólica que podría dibujar la dirección que tomará la administración Trump, quien durante su campaña había anunciado la construcción de un muro para evitar el ingreso de inmigrantes, fue quitar la traducción al español de la página de la Casa Blanca, que se suma a la medida que anunció en su discurso de asunción referida a regresar las empresas americanas que fueron a otros países como México.

Antes de su asunción, dos de las empresas automotrices más importantes anunciaron que daban marcha atrás a la inversión en México, y en cambio habría una inversión tres veces superior para abrirla en Detroit.

Por otro lado, Obama antes de finalizar su mandato había firmado un programa para ayudar a la clase media a adquirir un préstamo hipotecario, con una reducción del monto anual a través de la subvención estatal, correspondiente a la Administración Federal de Vivienda. Tras la asunción de Trump, esta medida que iba a entrar en vigor el 27 de enero, quedó trunca golpeando directamente a la clase media norteamericana.

Autor : Valeria Rodríguez

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