Atentados en Turquía y el conflicto sirio: ¿qué tienen en común?

Durante las primeras horas del 2017 se conoció que hubo un atentado suicida en el club nocturno “Reina” en el distrito de Ortakoy de la ciudad de Estambul, Turquía. Allí durante los festejos de fin de año, el saldo fue de al menos 39 personas muertas y 65 heridos.

Según la televisión turca, el agresor redujo al policía de la puerta con un arma kalashnikov y luego al ingresar al club disparó entre 120 y 180 veces durante siete minutos.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, afirmó: “Este atentado busca destruir la moral del país y sembrar el caos al tomar deliberadamente como blancos la paz de la nación y la población civil”.

Cabe destacar que Turquía ha sido escenario durante estos últimos meses de infinidad de ataques, atribuidos en parte a los terroristas del EIIL, el grupo Feto (el grupo de Fethullah Gülen) y los grupos Kurdos.

La situación interna de Turquía es bastante intrincada ya que existen divisiones políticas entre el gobierno de Erdogan y las fuerzas policiales y militares que son seguidores del grupo de Gülen, que está autoexiliado en Estados Unidos y de acuerdo a cables de Wikileaks es agente de la CIA. Es más, en agosto de 2016, el gobierno turco fue víctima de un intento de golpe de estado que dejó un saldo de 269 muertos, a través del cual se dió a conocer el conflicto con Feto.

Otro conflicto interno es el relacionado a los Kurdos, un conflicto que lleva décadas y que cada vez se agrava más, el Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) fue varias veces acusado de haber perpetrado ataques armados pero no es el único movimiento armado, ya que existe el grupo Kurdo Halcones de la Libertad del Kurdistán (TAK), escindido del PKK, que justamente el 10 de diciembre causó 45 muertos en un atentado tras un partido de fútbol en el centro de Estambul. Una semana después, la violencia del TAK sacudió la ciudad de Kayseri, en el centro de Anatolia.

Por otra parte, también existen tensiones entre los grupos terroristas que en principio fueron funcionales a la lucha en Siria, recordemos que a principio del año 2016 aparecieron unas imágenes de camiones del EIIL que transportaban petróleo por las rutas turcas, por otra parte, el gobierno turco decidió entablar conversaciones con Rusia cambiando su estrategia geopolítica y eso le valió una serie de atentados en aeropuertos y diferentes ataques suicidas.

El derribo del caza ruso que desembocó en un conflicto diplomático que pudo ser saldado es un ejemplo de las diferencias respecto a la posición de Turquía frente al conflicto en Siria, No obstante ello, el 19 de diciembre, el embajador ruso Andrei Karlov fue asesinado en Ankara por un policía al que el gobierno turco acusa de estar vinculado con el movimiento de Fethullah Gülen, justamente un día antes de la reunión entre Irán, Rusia y Turquía sobre Siria.

El atentado suicida perpetrado el 1 de enero de 2017, aún no fue atribuido oficialmente a ningún grupo terrorista a pesar de que varios periódicos europeos aseguran que el EIIL se hizo cargo del hecho, ésta situación se da en el marco de la liberación de la ciudad siria de Alepo y el debilitamiento del EIIL tras la operación “Escudo del Éufrates”, cuyo objetivo era expulsar a los grupos terroristas de los territorios fronterizos del norte de Siria y crear una zona de seguridad para los desplazados internos.

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